Luego de finalizar su participación en la cumbre de ministros del G20 en Arabia Saudita, el ministro de Economía Martín Guzmán viajará a los Estados Unidos para continuar, por un lado, con las conversaciones con el FMI para llegar a un nuevo programa de asistencia y, por otro, para iniciar los primeros contactos cara a cara con bonistas.

El jefe del Palacio de Hacienda mantiene dos vías de negociación paralelas con los dos principales acreedores de la Argentina. Por un lado, en Washington volverá a mantener encuentros con funcionarios del Fondo Monetario. El Gobierno de Alberto Fernández ya consiguió una declaración de respaldo que aseguró que la deuda “no es sostenible”. Ahora necesita un acuerdo nuevo que implique más tiempo para devolver el crédito por U$S44.000 millones.

En lo que va de febrero se intensificó la relación entre la Casa Rosada y el organismo financiero internacional. A principios de mes Guzmán y la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, compartieron un seminario sobre finanzas internacionales en el Vaticano.

Este fin de semana hubo en Riad, Arabia Saudita, un nuevo apretón de manos con Georgieva, con la promesa de continuar en los próximos días en Washington las negociaciones sobre un nuevo programa de asistencia financiera. Guzmán adelantó que aceptará revisiones anuales de técnicos del organismo sobre la economía argentina.

Leer también: Georgieva expresó apoyo a la Argentina en su reestructuración de deuda

Simultáneamente, el jefe del Palacio de Hacienda inició contactos con ministros de los principales países miembros del Fondo. Son, en definitiva, las naciones integrantes las que deberán levantar la mano en el directorio para aprobar o rechazar el resultado de la negociación. Guzmán se reunió con sus pares de Estados Unidos, Francia y Alemania, entre otros.

La otra línea de negociación continuará en Nueva York. Según confirmaron a TN.com.ar desde el Ministerio de Economía, el principal funcionario del equipo económico tendrá “encuentros estratégicos” en esa ciudad norteamericana. Es decir, las primeras reuniones formales con los tenedores de la deuda argentina.