Verano Capital invita a recuperar las rondas de la infancia

Chicos y grandes comparten actividades pensadas a partir del barro como elemento cultural. Amasar, moldear cuencos, leer y crear sonidos se hace posible de lunes a viernes en la Costanera Oeste

Actividades recreativas para los niños en la Costanera Oeste

El verano en la capital santafesina se despliega a la sombra de los árboles. En la Costanera Oeste, en Almirante Brown al 4900, de lunes a viernes, a partir de las 18 horas. La Municipalidad dispone un espacio delimitado con guirnaldas de colores, mesas y lonitas que invitan a sentarse en ronda para compartir actividades pensadas para las infancias y los adultos.

La actividad, denominada Vacaciones Rodantes, cuenta con coordinadores que ponen a disposición los materiales necesarios para las actividades y acompañan el recorrido de cada persona.

Ronda de barro

La propuesta es elaborar cuencos de barro, con las técnicas propias de los pueblos originarios del litoral que se preservan y recrean en el Taller Municipal de Cerámica Artesanal de La Guardia.

El punto de partida es amasar una pequeña porción de arcilla hasta convertirla en una esfera. Juampi, uno de los coordinadores, explica que es el primer contacto con el material, su plasticidad y composición, los colores, el olor de la tierra y el agua del río. Además, tiene una finalidad práctica: ayuda a que el barro pierda humedad y se limpie de impurezas. Después, las yemas de los dedos presionan el centro de la esfera para que comience a tomar la forma de cuenco.

Algunos chicos eligen decorar las piezas y otros las dejan lisas para que empiecen a secarse. Los coordinadores les explican el proceso de bruñido que se hará dos o tres días después, puliendo la superficie del barro con una piedra lisa. Circulan, entonces, las historias de cómo lo hacían los primeros habitantes de las costas santafesinas, que buscaban en el río las piedras más gastadas por la corriente.

Desde que comenzaron las actividades, hace poco más de una semana, varias niñas y niños volvieron para completar el proceso con su propia pieza o trabajar con la creada por otra persona. Para fines de febrero se proyecta hacer una gran quema de estas piezas moldeadas durante el verano, para que el fuego complete el proceso y transforme la arcilla en cerámica.