La ex ministra de Seguridad criticó la decisión de su sucesora de eliminar el protocolo de uso de armas Taser y el Servicio Cívico Voluntario. “Vamos a ver si esta decisión de Sabrina Frederic tiene más o menos muertes”, especuló.

La ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich salió hoy al cruce de su sucesora en el cargo, Sabrina Frederic, luego de que el Gobierno eliminara el protocolo para uso de armas de fuego y pistolas Taser, el control de DNI en trenes y el Servicio Cívico Voluntario en Valores.

“Espero que no se borre de un plumazo lo que se hizo con las fuerzas de seguridad. En el caso del uso de armas reglamentarias, los policías habían pasado a sentirse seguros”, expresó Bullrich.

En ese sentido, la ex ministra remarcó que “es lamentable que ahora dejen que los policías vuelvan a sentir incertidumbre y que estén desprotegidos“.


Macri y Bullrich habilitaron las pistolas Taser

“El Art. 34 del Código Penal es muy general, para defender a los policías hay que tener protocolos. Lo hicimos y ahora lo derogan. Lo lamento por la Policía, por la Gendarmería y por la gente”, explicó en declaraciones radiales.

“Cuando estaban los otros protocolos que hacían que los miembros de las fuerzas de seguridad tuvieran miedo, había más muertes de policías y de civiles”, afirmó. Y agregó: “Vamos a ver si esta decisión de Sabrina Frederic tiene más o menos muertes”.


Según Bullrich, en Argentina “hay un aparato ideológico que siempre está del lado del ladrón”. “No importa qué pasó, nunca miran el hecho. Si un policía usa un arma, siempre están del lado del civil, aunque sea el que mató al turista inglés. Están siempre en contra del policía”, manifestó.

Sobre las pistolas Taser, aseguró que su uso “no es ideológico”, ya que “es una pistola no letal”, pero “elemental”.

“La usan en todo el mundo. No quiero hablar mal de la ministra, pero no se puede hacer Seguridad con anteojeras ideológicas”, subrayó. Por último, señaló que “en Argentina mataban a los policías como moscas y nadie hacía nada. Había una construcción de la imagen del policía como un enemigo”.