Trabajadores de la sede del ministerio de cultura de Rosario, tomaron el lugar en protesta contra la precarización laboral
La provincia no les renovó los contratos a 169 trabajadores del área de Cultura. Ayer tomaron la sede del Ministerio ubicada en la Sala Lavardén, en Rosario. El sábado y el domingo estarán en estado de asamblea permanente.

 


Mientras Miguel Lifschitz juraba ayer como diputado en Santa Fe, los trabajadores del Ministerio de Cultura e Innovación suspendían las actividades y tomaban la sede local del ministerio. Esto porque el gobernador no había firmado el decreto que prorrogaría por un año 169 contratos vencidos en noviembre.

Si bien los contratos habían finalizado en noviembre, los trabajadores siguieron abriendo las salas culturales de la ciudad. Esto con la esperanza de que ayer a las 13, que era la fecha límite, el gobernador estampara una firma en un decreto para extender sólo por un año más los contratos.

Ante esto y luego de una larga asamblea, los trabajadores decidieron permanecer en estado de asamblea permanente en la plataforma Lavardén durante el sábado y el domingo, de 15 a 21, (hoy no porque es el día del empleado público). Aseguraron que las actividades se desarrollarán igual en los distintos espacios culturales.

Desempleados

Son 169 las personas afectadas por la medida que se desempeñaban en todas las áreas del Ministerio de Cultura de la provincia en Rosario, como el museo Julio Marc, la Sala Lavardén, el nuevo Museo del Deporte, el cine El Cairo y la Casa de la Cultura Arijón, entre otros espacios.

Hasta el 30 de noviembre, en Cultura trabajaban como monotributistas, con contratos que debían renovar todos los meses. La promesa era que ayer el gobernador avalaría los contratos anuales.

“La situación es muy grave. Mientras los funcionarios juegan a la alta política nosotros ya no somos trabajadores precarizados, somos desempleados. No tenemos nada que perder. Perdimos todo”, expresaron desde el gremio que hasta ayer por la tarde estaba en estado de alerta y movilización.

La delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Julia Logiodice, manifestó que “hay gente que desde hace seis años está trabajando de esta manera. Renovando su contrato cada mes, con sueldos miserables de 20 mil pesos por seis horas diarias”, aclaró Logiodice.

“Todas las actividades culturales de la provincia fueron sostenidas por personas con sus derechos laborales totalmente vulnerados. Esa es la paradoja perversa del Estado: quienes dan derechos deben resignar sus propios derechos. Trabajamos facturando, con contratos que se renovaban mes a mes, pagando el monotributo, ingresos brutos, sin obra social, sin aguinaldo, sin vacaciones, sin estabilidad, sin licencias por enfermedad o maternidad, cumpliendo cargas de 30 horas semanales y tareas similares al personal del planta”, manifestaron en la asamblea de trabajadores que se realizó ayer en las puertas del cine El Cairo y luego en la Sala Lavardén.

Reclamos en salud

Por su parte, los trabajadores de la Dirección de Salud Mental, dependientes del Ministerio de Salud provincial, también ayer se encontraban en estado de asamblea en reclamo del pase a planta de más de 100 personas que se desempeñan en esa área. “Hay compañeros que desde el 2013 trabajan como contratados”, manifestó Maximiliano Chiaccherini, delegado de ATE.