El litro de super en la Ciudad de Buenos Aires ya supera los $50. En el sector creen que los precios deben subir más.

El congelamiento de combustibles dispuesto temporalmente por el Gobierno finalizó hoy y llegaron los aumentos en las naftas, que rondan entre el 4 y el 6 por ciento y en diciembre volverán a subir.

Así quedaron entonces los precios por litro en la Ciudad de Buenos Aires:

Super

YPF: $50,19
Axion: $50,29
Shell: $50,60

Premium

YPF: $57,90
Axion: $58,34
Shell: $58,56

Diesel

YPF: $44,74
Axion: $48,28
Shell: $49,34

Diesel premium

YPF: $52,34
Axion: $55,85
Shell: $55,98

El presidente de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA), Vicente Impieri, señaló este miércoles que “los análisis técnicos de las petroleras” indican que “los valores reales deberían estar en 17 y 18 por ciento” por encima de los actuales.

En diálogo con A24, subrayó que los incrementos se concretarán de “forma gradual” y puntualizó que las empresas petroleras llevan a cabo negociaciones “para que ver en cuánto tramos” se aplicará la suba y evitar así “tanto impacto”.

Las declaraciones fueron realizadas a pocas horas de que termine el congelamiento de combustibles por 90 días en el marco de un paquete de iniciativas de la administración de Mauricio Macri tras la fuerte suba del dólar.

Se trata del final de la vigencia del decreto 566/2019 del 15 del agosto pasado puesto en marcha para moderar el impacto de la devaluación en el poder adquisitivo de los asalariados.

En un comunicado, FECRA pidió “no perjudicar al consumidor y a la actividad económica”.

Consideró que en “una realidad económica con dos dígitos de inflación y un abastecimiento que sigue siendo deficitario y/o restringido, especialmente en el canal de estaciones blancas, la medida se ha vuelto insostenible”.

“Esto no significa que a partir de hoy los consumidores tengan que pagar un aumento desmedido en los precios del surtidor”, aclaró la entidad.

A principio de mes, el Gobierno había autorizado un incremento del 5% en los precios de las naftas y el gasoil, como venían reclamando las petroleras, por lo que virtualmente había finalizado en esa oportunidad el congelamiento.