Durante la jornada de ayer, los restos de Lautaro Saucedo fueron velados en una sala de velatorios de calle Suipacha y 25 de Mayo. Gran presencia de jóvenes amigos y compañeros de Lautaro de la escuela a la que concurría.

 

En un confuso episodio, que dejó como saldo a un policía detenido y una investigación abierta, Lautaro falleció horas después de recibir un disparo por la espalda de parte de un policía que se encontraba de civil.

Los hechos ocurrieron el martes por la mañana. Un joven habría robado a una señora mayor en Risso al 2000, barrio Guadalupe Oeste. Ante esta situación, el policía que estaba custodiando un reparto de bebidas, dio el grito de “alto” y disparó contra el joven, cuando éste huía.

El ladrón ingresó al Cullen y horas más tarde, falleció.

La sala de velatorios se llenó de gente. Lautaro concurría a la escuela República Argentina, que ayer estuvo cerrada por luto. Todos sus compañeros y conocidos fueron a despedirlos.

“Era un buen chico, no sé qué pasó pero no se merecía este final” comentaban algunos presentes