El exdefensor del Fortín, entre otros clubes, rememoró una “pavada de vestuario” con el actual delantero de Boca. Pero aseguró: “Después uno se da cuenta y se arrepiente”.

Sebastián Domínguez habló este sábado sobre sus épocas de futbolista y dejó tela para cortar en diálogo con Vélez 670. “Yo soy hincha de Newell’s pero los que me conocen saben el afecto y lo que quiero a Vélez. Me tomo el tiempo para devolver lo que el club me dio. Mi esposa e hija son de Vélez”.

Y, entre Vélez y Newell’s, el exdefensor opinó sobre Gabriel Heinze: “El Gringo se desgasta mucho en cada entrenamiento y partido. Está mucho en los detalles y es muy noble, es sincero. A mí dámelo. Sacando la etapa de (Carlos) Bianchi y de (Ricardo) Gareca, el proyecto del Gringo está siendo muy importante y estoy seguro de que va a dejar un plantel armado. Y si piensan que es un loco no saben lo que es Fer (Gago). Le preguntás por el 3 de Indonesia y te dice quién es y con qué pierna patea”.

Además, el actual comentarista deportivo contó: “A Vélez y a Defensa son los únicos equipos que voy a ver. Defensa porque mi hermano es el ayudante de campo. Es ir a ver un lindo fútbol y aprender mucho los movimientos”.

Por último, Seba dejó una llamativa anécdota con Mauro Zárate, cuando hablaba de la relación entre jóvenes y referentes en los grupos: “Yo me equivoqué en su momento. Una vez a Mauro le revoleé una botella por la cabeza. Una botella de vidrio, de medio litro. Fue por una pavada de vestuario, después le pedí disculpas. Me ha pasado a mí también perder la noción de lo que está bien o está mal”.