Con 237.476 toneladas transportadas en el mes pasado, supera en un 215% lo que se llevaba hace 4 años atrás (75.502 tn). La cifra es además el máximo histórico de este ferrocarril desde que existen registros, en 1992.

 

Con casi 800 kilómetros de vías renovadas, material rodante nuevo y tecnología, llegó desde Salta a los puertos de Rosario en la mitad del tiempo previsto. Junto con el San Martín y el Urquiza Cargas, superaron más de medio millón de toneladas transportadas, una cifra que no se alcanzaba desde hace casi una década.

El Belgrano Cargas hoy triplica lo que se transportaba en 2015 y lleva la mercadería desde Salta hasta los puertos del Rosario en la mitad de tiempo. En julio, el ferrocarril que une las provincias del noroeste argentino (Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero y Chaco) con los puertos de exportación de Santa Fe, despachó 237.476 toneladas: un 215% más que en el mismo mes de 2015. Esta cifra es récord desde que existen registros (1992). Y además, el viaje entre Joaquín V. González, en Salta, y Timbúes, en el Gran Rosario, se hace en 7 días, mientras que 4 años atrás tardaba 15. Con el avance de las obras previstas y en ejecución, el objetivo es reducir el tiempo a 3 días.

“Seguimos avanzando en mejorar el Belgrano Cargas, siguiendo la visión del Presidente Macri de bajar los costos logísticos generando empleo y desarrollo. Cada mejora que implementamos, cada kilómetro nuevo de vía renovada que terminamos nos acerca a tener un tren cada vez más rápido y confiable que sea una alternativa de transporte para la producción argentina. La reactivación de nuestros trenes, durante años abandonados, llevan crecimiento a los pueblos, crece el trabajo y las oportunidades, especialmente en el norte de nuestro país.” dijo Guillermo Dietrich, Ministro de Transporte de la Nación.

Durante el mes de julio, todas las líneas ferroviarias operadas por Trenes Argentinos Cargas, la empresa dependiente del Ministerio de Transporte, alcanzaron volúmenes récord gracias la incorporación de material rodante, frenado automático en las formaciones, nuevos accesos ferroviarios y 700 km de vías renovadas en la Línea Belgrano. Entre las tres, lograron medio millón de toneladas, cifra que no se superaba desde el 2010. Trasladaron 551.900 toneladas, más del doble (131%) de lo que transportaba en el mismo mes de 2015, cuando se trasladaron 238.496 toneladas.

En lo que va del año, las tres líneas de carga llevan acumuladas 3.118.169 toneladas, marcando el mayor volumen desde 2012 (3.201.193 tn) y un 104% más que el mismo período de 2015 (1.529.806 tn).

En los primeros siete meses del año, la Línea Belgrano trasladó 1.329.981 toneladas, un 185% más que el mismo período de 2015 (466.214 tn). Esta marca, a su vez representa el mejor mes y el mayor acumulado de los últimos 28 años, cuando se iniciaron los registros en la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT).

La línea San Martín, por su parte, transportó 284.680 en julio, un 83% más que mismo período en 2015 (155.557 tn) y el acumulado del año fue de 1.596.687, lo que representa un 63% más que en 2015.

La línea Urquiza, por último, transportó 29.744 toneladas en julio, un 300% más que el mismo mes de 2015 (7.437 tn), y el acumulado del año fue de 191.500 toneladas, en este caso, un 124% más que en 2015. Con estas marcas, tanto en la línea San Martín como la Urquiza, julio fue el mejor mes y el mayor acumulado desde 2013.

“Continuamos incrementando las toneladas transportadas, batiendo récords que parecían impensados. Este nuevo logro es una muestra del compromiso con el cual trabajamos para revalorizar el ferrocarril, luego de tanto tiempo de desinversión”, aseguró el presidente de Trenes Argentinos Cargas, Ezequiel Lemos. Y agregó que “así como crecen las toneladas, crece también la esperanza de nuestros colaboradores y la confianza de nuestros clientes. Seguiremos profundizando este camino de progreso, para recuperar el tren de cargas como el principal medio de transporte de la producción nacional y hacer de Argentina un país cada vez más competitivo”.

Reactivación de los trenes de carga

La renovación de vías del Belgrano Cargas es la mayor inversión ferroviaria ejecutada en los últimos tiempos. Ya están finalizados casi 800 kilómetros de un total de 1.700 proyectados, por una inversión de 3.000 millones de dólares, que además incluye la renovación de material rodante de la línea, que cuenta con 1.000 vagones y 40 locomotoras nuevas -antes de incorporarlas en 2016, los trenes de carga que circulaban eran de la década del 60 y reemplazaban a las locomotoras a vapor-.

El plan también contempla mejoras en los accesos a los puertos de Rosario, cuya primer obra del nuevo acceso a los puertos de Timbúes ya comenzó en febrero. El tramo de 1.180 kilómetros, desde Joaquín V. González, en Salta, y Timbúes, en el Gran Rosario, hoy se completa en 7 días y prevé reducirse a 3, mientras que en 2015 demoraba 15 días.

La Línea San Martín ya cuenta con 67 locomotoras y 1950 vagones nuevos en operación. Durante la última cumbre del G-20 se firmó un acuerdo comercial con la empresa china CRCC para la renovación de la misma. De esta manera, se recuperarán 1.020 kilómetros de vías del tren de cargas que une la región de Cuyo con los puertos de Rosario y Buenos Aires, generando 3800 puestos de trabajo. La misma demandará una inversión de 1.089 millones de dólares.

En el marco del proceso de modernización llevado adelante durante estos últimos cuatro años, el 100% de la flota de locomotoras de los trenes de carga ya cuenta con nuevas terminales de a bordo que, a través de un nuevo sistema de control de tráfico, permite la aplicación de frenado automático en situaciones inseguras de exceso de velocidad o acceso sin autorización a un tramo de vía. También, desde el Centro de Control de Tráfico se podrá disparar un mensaje de parada inmediata ante un evento de inseguridad detectado.

Hasta 2016, en la Línea Belgrano, las autorizaciones de uso de vía se daban por radio o por teléfono y sus locomotoras no tenían equipamiento a bordo. Conocían la ubicación de sus trenes solo gracias a la comunicación por voz entre conductores y operadores del centro de control donde localizaban manualmente los trenes con imanes en un papel pegado sobre una pared.

Hoy las tres líneas cuentan con el mismo sistema integrado en solo Centro de Control de Tráfico, desde donde pueden conocer la posición de los distintos vehículos que transitan en la vía, monitorear la asignación de los sectores para lograr una circulación segura y administrar las precauciones de velocidad que se ponen en forma temporaria.