El filipino Manny Pacquiao, a sus 40 años, volvió a dar cátedra sobre el cuadrilátero y se acreditó el título mundial de peso welter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al superar por la vía de la decisión dividida al estadounidense Keith Thurman.

Ante una asistencia de 14.356 personas en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, el asiático volvió a coronarse al quitarle el invicto al local. Es, además, el quinto peleador de más edad en conseguir una corona mundial.

Lo mejor de la pelea:
Con su victoria, Pacquiao mejoró su marca a 20-4-2 en combates de título mundial y su registro total quedó en 62-7-2. Thurman, 10 años más joven que el filipino, vio caer su marca a 29-1.

Pacquiao, que derribó a Thurman en el primer asalto, ganó 115-112 en las tarjetas de puntuación de los jueces Dave Moretti y Tim Cheatham, mientras que el juez Glenn Feldman tuvo la tarjeta en 114-113 para el excampeón estadounidense.

Thurman, de Clearwater (Florida), había prometido enviar a Pacquiao a la jubilación, incluso predijo que ganaría por nocaut en seis episodios para hacer “desaparecer” al púgil apodado “Pacman”.

Sintiendo que su juventud le daba como seguro ganador, se burló del tamaño más pequeño de Pacquiao y dijo que tenía “los brazos pequeños como los T-Rex”.

Pacquiao, senador de Filipinas y el único luchador en la historia del boxeo que ganó títulos mundiales en ocho categorías de peso diferente, afirmó que la charla sobre la basura que ofreció Thurman lo motivó a trabajar aún más de lo normal en sus entrenamientos.