Asuntos Internos detuvo al policía Miguel Gómez en Carrasco y Tte. Agnetta el 1 de abril pasado.
Fueron dos hechos iguales. El último apriete fue a un vecino al que le pidió 100 mil pesos. El efectivo cayó con dinero marcado en el bolsillo.

Un policía de la comisaría 20ª fue condenado ayer a tres años de prisión condicional. Fue al aceptar su culpa en dos hechos de extorsión contra personas de Empalme Graneros. Uno de los chantajes fue contra una hombre al que exigió dinero para no armarle una denuncia penal. El otro hecho idéntico fue hacia una persona a la que quería despojar de plata porque sabía que vendía estupefacientes. Al ser detenido le encontraron en el bolsillo el dinero previamente marcado ante autoridades judiciales que delató su delito.

Condenado

El condenado es el suboficial Miguel Gómez García. Quien además de la condena queda inhabilitado por tres años para ejercer cargos públicos al firmar un juicio abreviado. El primer hecho que admitió haber cometido ocurrió el 7 de enero pasado a las 22. Fue en una estación de servicio de Travesía y la rotonda Rosario. En ese lugar el policía en funciones, junto a otro efectivo que hasta ahora no fue identificado. Se presentó en el lugar con el fin de encontrarse con la víctima y exigirle dinero, porque ambos sabían que vendía estupefacientes.

El segundo hecho se produjo dos meses después, el 28 de marzo a las 9 de la mañana en Garzón al 1400. Allí vive un vecino que acusó al policía por haber allanado cuatro veces su domicilio, sin orden judicial, a fin de exigirle dinero para no armarle una acusación por un delito. La evolución del chantaje fue seguida por efectivos de la Dirección de Asuntos Internos, que constataron en tiempo real el reclamo del policía y registraron la conversación con la víctima. El policía pedía 100 mil pesos para cesar con su hostigamiento.

El fajo en el pantalón

La fiscal Paola García autorizó que el denunciante entregara al policía 10 mil pesos en una esquina acordada durante un contacto telefónico entre ambos. El vecino le entregó en el lugar pactado el fajo de billetes marcados previamente y se retiró en moto. Cuando el policía se estaba yendo los empleados de Asuntos Internos, que filmaron la entrega, le salieron al cruce. En un bolsillo del pantalón tenía la plata marcada. Al identificarlo supieron que era Gómez García.

Al momento de imputarlo en abril pasado, la fiscal Aguirre sostuvo que la extorsión fue consumada y no quedó en tentativa, porque hubo una exigencia de dinero que se concretó al punto tal que se generó un procedimiento y se recuperaron los billetes entregados. Ese mismo día el juez Facundo Becerra le dictó prisión preventiva efectiva hasta el 31 de mayo al policía. Cuando le dio la palabra el acusado fue muy escueto. “Perdón, me equivoqué”, dijo.

Ayer la jueza Hebe Marcogliese homologó el juicio abreviado que condenó a Gómez García por dos hechos de extorsión con intimidación y allanamiento sin orden judicial.