“Fueron minutos que no pasaban nunca, algo desesperante, irreal”

Ezequiel nunca perdió el conocimiento. Por el siniestro del martes permanecía en grave estado el piloto instructor.

Padres del joven accidentado con la avioneta

Gerardo Porfiri es el padre de Ezequiel, el muchacho que el martes tomaba clases de vuelo cuando la avioneta en la que había despegado junto con su instructor se precipitó al suelo, en un descampado cercano al cruce de la autopista Rosario-Córdoba y la ruta provincial S-26. Por el accidente, Guillermo Mujica, el piloto y profesor, permanecía ayer en estado reservado, con traumatismos múltiples.

Gerardo es empresario, pero en la actualidad ejerce como presidente comunal de Villa Amelia, localidad ubicada a 30 kilómetros al sur de la provincia. Ezequiel se precipitó junto con su instructor de vuelo, tiene varias fracturas, golpes y cortes en la cara y distintas partes del cuerpo.

En la tarde del martes alguien lo llamó desde el medio del campo para decirles que Ezequiel se había accidentado con la avioneta. El muchacho tomaba clases en la escuela Fly Time y venía acumulando horas de vuelo. Es su vocación y, paralelo a las clases prácticas hacía los cursos teóricos para convertirse en piloto comercial.