El presidente de la asociación que nuclea a los comerciantes gastronómicos del barrio la calificó como “una locura”.

El presidente de la Asociación Civil Mercado Pichincha, Reinaldo Bacigalupo, calificó como “una locura” la medida cautelar que dictó la Justicia. Por la misma, se frenó las habilitaciones de locales comerciales en el barrio que en los últimos años se ha convertido en epicentro de la movida rosarina.

Críticas

“La cautelar es una locura literalmente hablando. Cuando te gusta emprender, te das cuenta lo difícil que es hacerlo con reglas tan poco claras como éstas y noticias de última hora que pueden perjudicarte de lleno. En el barrio hay cinco locales en situación de puesta en marcha previa a la apertura. Además, hay otros cinco proyectándose. Todas estas etapas implican inversión, en diseñadores, arquitectos, ingenieros y capacitaciones”, destacó el empresario rosarino.

A renglón seguido, se preguntó: “¿Qué mensaje le damos al emprendedor rosarino?. ¿Si tenés un millón es mejor que lo pongas en un plazo fijo y te vayas de viaje?. Realmente te sacan las ganas de hacer cosas en la ciudad. Vamos a empezar a mirar a Funes con mejores ojos, allá hay mucho por hacer”, adelantó.

Cautelar

La medida cautelar fue dictada la semana pasada por el juez Pedro Boasso. Quien hizo lugar a la presentación judicial que realizó un grupo de vecinos del barrio que se había mostrado muy molesto por la interrupción del diálogo con autoridades municipales.

Fue en ese marco que presentaron un amparo en el marco de la ley 10 mil de intereses difusos. Y solicitaron que se impida la habilitación de nuevos locales comerciales en el radio comprendido por las calles Balcarce, Rivadavia, avenida Francia y Jujuy. Hasta tanto se hagan efectivas las aplicaciones de ordenanzas que controlan la nocturnidad.

En tal sentido, Bacigalupo destacó que los empresarios y comerciantes gastronómicos de Pichincha “quieren demostrar que es una falacia decir que no hay controles en el barrio. A nuestros locales llegan inspecciones prácticamente a diario, de la Municipalidad, del Ministerio de Trabajo, de la Afip, de Bromatología. Y está perfecto que así sea. Además, los controles en el espacio público también se incrementaron muchísimo este año y son bienvenidos. Cualquiera que recorrió el espacio en los últimos seis meses pudo ver cómo estaba lleno de agentes de la Guardia Urbana Municipal (GUM) cuidando las esquinas”, indicó.

Unidos

Bacigalupo señaló que los comerciantes del barrio quieren trabajar junto a los concejales en la confección de la nueva ordenanza de nocturnidad. “Nos parece que es un debate de fondo que la ciudad necesita para actualizar ordenanzas que quedaron viejas ante los cambios culturales que se fueron dando, acá y en el mundo. Pedimos participar activamente y colaborar en todo lo que sea necesario. Los referentes de los tres espacios políticos principales, Roy López Molina, Pablo Javkin y Roberto Sukerman, se comprometieron a apoyarnos en esto”, aseguró.

El empresario destacó además que con el municipio siempre tuvieron “la mejor relación y trabajamos juntos en varios proyectos como Street Food y la Heladera Social, una acción solidaria que nos enorgullece”.

Bacigalupo no negó que haya problemas puntuales con algunos vecinos, pero destacó que los comerciantes son los primeros en querer resolverlo. “Porque haya tres o cuatro comercios que estén en falta, o hagan las cosas mal, no pueden perjudicarse ochenta o los diez que están por abrir. Imagínate que no te dejan habilitar tu cafetería porque a otro se le ocurrió poner música después de las 2 de la mañana. Ridículo. Simplificar, meter a todos en la misma bolsa, es de mediocre. Esta no puede ser una solución seria”, indicó.

El empresario destacó que entre todos los locales del centro comercial emplean a 2.500 personas de forma directa y otras 5.000 de manera indirecta. “A diferencia de lo que pasa en otros centros comerciales, la cantidad de empleo producto de las nuevas aperturas crece en Pichincha alrededor de un 15 por ciento anual”, puntualizó.