Micaela no soportó más los abusos y se quitó la vida en Mariano Acosta, frente a sus primos de ocho y tres años.

 

Los resultados de la autopsia revelaron que la menor había sido abusada y estaba embarazada de dos meses.

Por este motivo, las autoridades policiales investigan con profundidad dos de las cartas que redactó la pequeña, donde aseguró que era abusada por un familiar, entre otros hechos aberrantes a los que era sometida.

Uno de los sobres fue hallado en su habitación y el otro se lo entregó a una compañera del colegio, a la cual le había confesado el maltrato que sufría en el hogar.

Fuentes policiales aseguraron que un albañil de 33 años, familiar de la pequeña, fue aprehendido por la tarde, pero resultó liberado a las pocas horas. “Su tío la violaba, y su madre era cómplice. Ya existían denuncias previas y nadie hizo nada”, afirmó Melanie, una vecina del barrio, quien destacó: “La molían a palos. La madre la hizo dejar la escuela y la obligaba a ocuparse de sus hermanos y lavar la ropa. Si se demoraba le pegaban hasta con un palo”.

“La nena era una esclava de la madre (María Dolores Mencia). Ella nunca quiso a ninguno de sus hijos y tuvieron varias denuncias por parte de vecinos y allegados, producto de lo que ocurría en la vivienda. Aparentemente también abusó de sus hermanas. Dos de las nenas dijeron que las tocó. Los vecinos no queremos que vuelvan a vivir acá, hay muchas criaturas en el barrio“, reconoció la mujer, entristecida.