Abuelos yanquis de 94 y 88 años respectivamente  fallecieron con 12 horas de diferencia en Augusta. 

De película. Una pareja de abuelitos que a principios de mes cumplió 71 años de casados falleció con una diferencia de exactamente doce horas. Se trata de Herbert DeLaigle y Marilyn Frances DeLaigle, de 94 y 88 años, respectivamente, ambos residentes en Augusta,Estados Unidos.

Según sus familiares, “ninguno pudo soportar la ausencia del otro y se fueron juntos“. Es que el hombre murió a las 2.20 del pasado viernes, mientras que su esposa perdió la vida exactamente a las 14.20. Su historia de amor había comenzado hacía 72 años, cuando se conocieron, en momentos en que Frances trabajaba en una pequeña cafetería que la familia DeLaigle tenía en Waynesboro, Virginia.

“Seguí viéndola entrar y salir, entrando y saliendo, y tenía mis ojos puestos en ella. Y luego finalmente me puse nervioso y le pregunté si alguna vez saldría conmigo“, había contado el hombre. Además, recordó Herbert, la invitó a salir al cine, aunque estaba muy nervioso. Un año después le pidió que fuera su esposa. Aceptó y formaron una gran familia, que dejaron con seis hijos, 16 nietos, 25 bisnietos y tres tataranietos.

Su historia de amor había comenzado hacía 72 años, cuando se conocieron, en momentos en que Frances trabajaba en una pequeña cafetería que la familia DeLaigle tenía en Waynesboro, finalmente, después de tantas décadas de amor incondicional, de dificultades y alegrías, los abuelos se fueron juntos, como hubiesen deseado.

Síndrome del corazón roto

Es común que, cuando las parejas casadas o los miembros de una familia fallecen después de la muerte de un ser querido, las personas atribuyan este segundo deceso al “síndrome del corazón roto”. Según especialistas, esta situación, también conocida como “cardiomiopatía de takotsubo”, es una enfermedad similar a un ataque cardíaco, que presenta síntomas como dolor en el pecho, falta de aliento, debilidad, sudor frío y ritmo cardíaco irregular, cuando se sufren períodos de estrés repentino, que podrían estar relacionados con el fallecimiento de un ser querido, cambios importantes en la vida (como quedarse sin empleo), o el fin de una relación de pareja.

De acuerdo con los expertos, las mujeres corren más riesgo que los hombres de sufrir esta patología.