“Nos volvimos con sensaciones lindas. Cuando nos fuimos para Francia sosteníamos que recién pasando de ronda podíamos generar cosas lindas con nosotras y que la gente empezara a mirarnos. Por suerte, se dio antes arrancando el mundial, con el partido contra Japón”, dijo Vanina Correa a Cadena OH!.

Después del desafío “mi vida sigue un poco igual, el trabajo, los hijos, el entrenamiento. No hay mucho para cambiar. Quizá un poco más de seguimiento y gente que me reconoce en la calle. Hace 20 años entreno”, comentó la jugadora.

¿Cómo se dio tu vocación?
“Mis hermanos jugaron a la pelota y yo metida en el medio. La mayoría de las que jugamos empezamos así, metidas entre los varones. Eso está cambiando, ya hay muchas chicas chiquitas que juegan, es un lindo momento el que se vive para el fútbol femenino”, expresó Correa.

Es la tercera vez que Vanina participa en un mundial. En cuanto a la repercusión de este evento internacional dijo que fue “un mundial más visibilizado. Antes no se veía, no se seguía. La FIFA dijo que iba a ser así. Por eso, quizá la motivación en nosotras de querer mostrar lo que hacíamos, cómo jugábamos, que la gente sepa del crecimiento que tuvimos en relación a años anteriores. Por suerte eso se dio”.

De cara a lo que se viene, contó: “Estoy feliz de ser parte del equipo que va a participar de los Juegos Panamericanos. Hay que disfrutar el momento que se está dando y, por supuesto, tratar de conseguir una medalla”.