Ambos habían sido aprehendidos a las 12.55 del sábado en calle Tarragona al 600 cuando dos policías del Comando Radioeléctrico intentaron identificar un hombre que estaba junto a ellos.

Como el tercer integrante del grupo tenía la culata de un arma de fuego que sobresalía de su cintura, los policías bajaron del patrullero para identificarlos y chequearlos, pero el que estaba armado escapó corriendo, cruzó la calle y arrojó un bulto dentro de una iglesia evangélica. Precisamente, uno de los dos policías corrió y secuestró el elemento, tratándose de una pistola calibre 9 milímetros que tenía la numeración borrada, una bala en la recámara y el extremo del tubo cañón adaptado para la colocación de un silenciador.

Peritajes criminalísticos
En el marco del procedimiento, los dos hombres que se quedaron en el lugar, Nano Leiva y N. J. S. de 27, fueron aprehendidos preventivamente, y cuando llegó el apoyo de más policías en patrulleros de Orden Público y de Cuerpos, fueron trasladados y alojados en la Comisaría 2° de Santa Fe.

La jefatura policial informó la novedad al fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación que ordenó que el arma secuestrada sea sometida a los peritajes criminalísticos de rigor y que corran los plazos procesales para ambos aprehendidos. Tal como lo prevé el código de procedimiento al ser detenidos sin motivo que justifique su demora recuperaron inmediatamente la libertad, tal como ocurrió en la tarde del sábado.