Las esquirlas del escándalo entre Alvarado y San Jorge derivado del arbitraje de Adrián Franklin y la protesta del conjunto tucumano llegó a las arcas del Tribunal de Disciplina de la AFA en el interior del país: Antonio Raed renunciará a la presidencia por un “cúmulo de situaciones” que tuvo al partido de anoche como el detonante final para su decisión.

Raed reconoció que el tema del arbitraje de Franklin “es público y notorio, fue amañado, generó estado de nerviosismo y sacó de eje a uno de los equipos. No quiero justificar reacciones por parte de estos muchachos, pero que las cosas se den de un modo tan amañado y digitado, desde lo humoral puede tener justificación. Todo el mundo puede sacar sus conclusiones”.

Fuera de lo subjetivo y abarcando lo técnico sobre una posible revisión o continuidad del partido, el dirigente explicó: “se lo da por finalizado, si lo hizo el árbitro no sería ortodoxo. Tanto da que él lo haya dado por finalizado o que el partido quede a resolución del Tribunal de Disciplina por negarse a seguir jugando uno de los equipos, que está previsto en el Artículo 106 del Reglamento de Transgresiones y Penas, Inciso B y C”.

A pesar de la presentación de su renuncia, aún no fue aceptada por los miembros del Tribunal y deberá seguir ejerciendo su presidencia hasta que se haga efectiva, sin embargo propuso que a futuro, las investigaciones pertinentes deberían darse puertas adentro ya que realizarlo “en otro terreno sería entrar en tierras movedizas en connivencia con el sistema de Inteligencia”.