En medio del escándalo que se desató por la sentada del equipo de San Jorge de Tucumán en protesta por el arbitraje de la final del torneo Federal A contra Alvarado de Mar del Plata, hoy se conoció una sanción de la AFA para el futbolista Juan Tejera que hace un mes había hablado de “arreglo” en el ascenso de Estudiantes de Río Cuarto en el mismo campeonato.

En el mismo fin de semana que Estudiantes de Río Cuarto se consagró campeón del torneo Federal A y ascendió a la B Nacional, se filtraron unos audios de whatsapp de Tejera en los que reconocía arreglos arbitrales que los favorecieron.

“Supuestamente cuando yo vine acá, me dijo el presidente ‘Vení que vamos a ascender, ya está todo hablado, este año vamos a ascender nosotros’. Pensé que íbamos a jugar al fútbol y que íbamos a ganar por el equipo que teníamos. Pasando los partidos, empezaron los árbitros a cobrar a favor de nosotros, que nada que ver, cualquier falta o algo era todo a favor de nosotros”, había dicho el uruguayo.

Ante esta situación, el Tribunal de Disciplina lo citó tres veces a declarar, dos como testigo y la última como imputado, y no se presentó a declarar.

Desde el entorno del futbolista aseguran que nunca recibió una notificación formal y que por eso no concurrió.

La resolución del Tribunal de Disciplina
“Que de las manifestaciones transcriptas surge evidente la clara imputación de una conducta dolosa tanto a los árbitros como a la dirigencia del propio Club al que pertenecía el jugador en cuestión, como así también a los dirigentes del Consejo Federal, por lo que resultaba imprescindible que Tejera comparezca ante este Tribunal y especifique el alcance de sus dichos, cosa que no aconteció, conforme quedó explicitado, ya que el jugador de que se trata nunca concurrió a declarar ante este Cuerpo ni como Testigo y menos como Imputado. Habiendo desistido Tejera ejercer su derecho de defensa queda habilitada la posibilidad de juzgarlo en rebeldía ante sus reiterados incomparendos”, dice el fallo del Tribunal de Disciplina que lo sanciona con 6 meses de suspensión para jugar al fútbol.