El gobernador no dio un discurso por el 20 de Junio pero habló brevemente con la prensa y sostuvo la necesidad de que la próxima fecha, de la ceremonia participen “el pueblo y las autoridades”.

Tras el cortísimo acto oficial por el Día de la Bandera, el gobernador, Miguel Lifschitz habló –también muy brevemente– con la prensa y defendió la sencillez de la conmemoración que este año apenas duró siete minutos. Como la intendenta Mónica Fein, dijo que la intención fue hacer foco únicamente en la bandera y en tal sentido se quejó de que en los últimos años se haya “politizado” esta fecha.

En los últimos ocho años se ha politizado (el Día de la Bandera), algunos sectores políticos lo han usado como espacio de confrontación política, y la gente ha perdido interés en este tipo de eventos”, lamentó el gobernador saliente y diputado provincial electo que prefirió no opinar sobre la ausencia del presidente Mauricio Macri en el acto oficial y su decisión de encabezar una conmemoración propia en Rosario en un club de barrio. Lo vinculó a una estrategia electoral “legítima” en el marco de la campaña nacional.

De este modo, sostuvo su deseo de poder recuperar el sentido más profundo y festivo del Día de la Bandera, “con el pueblo y con las autoridades”. Una crítica por elevación a Macri que el año pasado no vino a Rosario y este 2019 decidió hacer su propia ceremonia en otra parte de la ciudad. Y también del excesivo vallado de años anteriores tal sentido, recordó las quejas de los vecinos por los excesivos vallados. “Esa estructura de seguridad termina siendo muy negativa para gente”, dijo.