Aseguran que era “imposible” colocar el regulador que había comprado, ya que era “más chico” que el que pretendía cambiar.

El gerente de Distribución del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargás), Enrique Bezzo, aseguró que el regulador de gas que el gasista Carlos García quiso colocar en el edificio de Salta 2141 la mañana del 6 de agosto de 2013 “era muy diferente” al que estaba. Por lo que le hubiese demandado un trabajo “importante”. Lo mismo opinó el director de la Policía Científica de la Policía Judicial de Córdoba, Ernesto Fernández. También realizó pericias luego del siniestro y concluyó que “era imposible colocar el regulador que había comprado García”.

Especialistas

Según explicaron ambos especialistas, el regulador es un aparato que transforma la presión con la que el gas viene por las redes de distribución a la que tiene cuando ingresa en los domicilios para el consumo hogareño.

Bezzo participó como veedor del Enargás en dos pericias que se realizaron luego de la explosión. Declaró la semana pasada ante el tribunal que juzga las responsabilidades penales por el estrago culposo que le costó la vida a 22 personas e hirió a más de 60.

Testimonio

El testimonio de Fernández también se escuchó en ese marco, en lo que fueron las audiencias orales y públicas que continuarán hoy con varios testigos. Pero que sin dudas tendrán en los relatos del portero del edificio, Pedro Flores, y de Anahí Salvatore. Esta es la vecina del 5º B que quedó colgando más de tres horas de una ventana luego del estallido, los momentos más cruciales de la jornada.

Regulador

En la décima jornada del juicio oral, Bezzo había destacado que “el regulador que se secuestró es mucho más chico que el que estaba colocado”.

El especialista fue más allá y explicó que ambos aparatos “eran muy diferentes. El que estaba colocado tenía entrada y salida en forma lineal, en cambio, en el nuevo la entrada era por debajo y salía a 90 grados. Colocarlo hubiese implicado realizar una modificación importante en la instalación”, indicó.

Lo mismo concluyó el otro perito. “Era imposible colocar el regulador que tenía García”, subrayó Fernández y fue más allá. Dijo que el nuevo aparato “era mucho más chico. Para colocarlo (el gasista) tenía que modificar todas las cañerías”, aseguró.

Este especialista arrojó un dato inquietante que da cuenta de que García no había analizado previamente el trabajo que tenía que realizar en el edificio de Salta 2141. “Si hubiese visto el otro regulador, no podría haber ido nunca con el que fue a cambiarlo”, aseguró delante de los jueces Marcela Canavesio, Carlos Leiva y Rodolfo Zvala.

La decisión

En el atardecer del 2 de agosto de 2013, García les explicó a varios copropietarios del edificio qué trabajo iba a realizar. Fue en el marco de una reunión de consorcio que había convocado la administración Calvillo (administraba el edificio) y que comenzó en el palier pero luego se trasladó al departamento de María Laura Martín, en el 9º “B”.

Según relataron varios testigos, García llegó allí junto a Norma Bauer, la madre de Mariela Calvillo (integrante de la administración) y Carlos Repupilli (por entonces marido de Calvillo y también integrante de la administración del edificio).

De acuerdo a los testimonios que se escucharon en las audiencias por parte de quienes estuvieron en esa reunión, García detalló los trabajos que iba a realizar y explicó que se debía cambiar el regulador.

Según destacó Pablo Stradiotto, un jubilado que era propietario del 6º “B” pero no residía en el edificio, en la reunión García “dijo que el trabajo demandaba tres o cuatro horas”, situación que contrasta notablemente con lo que señalaron los peritos.

Luego se analizaron los costos y los honorarios de García, que se fijaron en 2500 pesos.

Julieta Victoriano, una médica veterinaria que residía en el edificio y que también participó de esa reunión, les aseguró a los jueces que “García dijo que el lunes iba a ir a Litoral Gas antes de realizar los trabajos”.

En el expediente no se acreditó que el gasista haya pedido autorización en la empresa prestataria del servicio para realizar el cambio de regulador. Y los peritos que declararon coincidieron en señalar que la masiva fuga de gas que terminó generando la explosión se dio porque se desconectó el regulador sin cerrar la válvula de bloqueo.