La provincia precisó que se abordó el déficit habitacional de 7 mil familias rosarinas, de un total de 22 mil. Las plazos son extensos.

“Si se continúa trabajando a este ritmo, en 12 años se podrán erradicar los asentamientos irregulares de Rosario”. La estimación proviene del secretario de Hábitat santafesino, Diego Leone, quien precisó que ya se están abordando soluciones de infraestructura para 7 mil familias rosarinas, de un total de 22 mil grupos que se instalaron en más de 12 villas. Los aportes, aclaró el funcionario, fueron de fondos provinciales, “ya que Nación intervino sólo en mejoramientos barriales”.

Informe

La cartera que conduce Leone presentó un informe actualizado al mes pasado con todas las acciones emprendidas por Hábitat en Santa Fe. En particular, Rosario fue relevada por parte de esta cartera en donde se identificaron 22 mil familias viviendo en asentamientos irregulares. De ellas, unas 7 mil residen en villas que están ya bajo la órbita estatal.

El tema es crónico en la ciudad, aunque Leone hizo una estimación con vistas a solucionarlo definitivamente.

“En 12 años, es decir en tres períodos gubernamentales más y a este ritmo la cuestión tiene que estar subsanada. Es necesario que lo logremos trabajando de manera integral y abordando este tema de manera articulada”, estimó el funcionario.

Los plazos se explican por el volumen de inversión requerida y las fuentes de financiamiento. “Tras el plan Rosario Hábitat no tuvimos fondos federales, se volvió al abordaje con recursos provinciales bajo una definición política de buscarle soluciones a esta problemática”, acotó el secretario.

El mapa de Rosario se presenta heterogéneo y con tramas urbanas que aún siguen esperando una respuesta para integrarse al resto de la ciudad. Por lo pronto, existen diagnósticos y niveles de intervención.

“Hay que diferenciar esta situación de los mejoramientos barriales, donde existen calles abiertas, viviendas construidas, pero falta infraestructura y algunos servicios”, remarcó Leone.

El asentamiento irregular es aquel instalado sobre un terreno usurpado o sin título de ocupación, donde faltan abrir calles, existen construcciones precarias y no existen los servicios básicos.

A gran escala

Entre las principales intervenciones a gran escala, Hábitat está trabajando en Cordón Ayacucho, Salvat y Polledo, Sorrento y Cullen, Villa Banana, La Palmera, La Cerámica, Cristalería, Itatí y la zona del Centro Universitario Rosario (CUR), entre otros sectores en los que se relevaron hasta mil familias en cada uno. Luego existen otros casos con situaciones de menor escala, con una manzana o algunas casas agrupadas.

A varias de las familias hay que reubicarlas, pero la gran mayoría recibe la llegada del Estado en el lugar donde están asentadas. Esto incluye, además de la escrituración, luz y agua segura, desagües pluviales y cloacales, cordón cuneta, y algún asfaltado, junto a la puesta en valor de espacios verdes y plazas de la zona.

También se trabaja sobre módulos sanitarios y la conexión de la red sanitaria en cada domicilio.

A la mitad

“Estamos en un 50 por ciento de estas 7 mil familias, pero los procesos son lentos porque la intervención es integral. Hay muchos asentamientos sobre los bordes de las vías del ferrocarril Belgrano, y otros terrenos que fueron usurpados.

Según el gobierno provincial, Nación llegó a Santa Fe con 6 proyectos, pero volcados a mejoramientos barriales, como Deliot. “No se abordó ningún asentamiento irregular. Además falta crédito internacional volcado a esta problemática”, apuntó Leone.