Así lo dijo María José Díaz, de la Mesa Ni Una Menos Rincón. Hoy a partir de las 18horas se concentran en la plaza central de esa ciudad. La consigna es ir vestidas y vestidos de negro con una vela. “Queremos vivir libres y sin miedo”, subrayó la entrevistada.

“Venimos acompañando el proceso. Nos enteramos del femicidio de Carla. A ella la mataron por causas de violencia de género. Como decimos, a ningún hombre en la vía pública lo dejan tirado en un baldío con símbolos de estrangulamiento, o le quitan la ropa o lo golpean con un ladrillo hasta quitarle la vida. Esa desigualdad que hay entre un hombre y una mujer al momento de un ataque tiene como resultado un crimen patriarcal, que en su expresión máxima es el femicidio”, explicó María José Díaz.

“Vamos a convocarnos hoy, con autorización y todo el tiempo que llevó organizarnos para estar en la Plaza Brigadier Estanislao López, la plaza central de nuestra ciudad. Para pedir Justicia, pedir que dejen de matarnos, para exigir el esclarecimiento de este femicidio con el consentimiento de la familia. Para exigir políticas públicas, tiene que ver con la responsabilidad del Estado para que esto empiece a erradicarse. Hay leyes que muchas veces tenemos pero a la hora de aplicarse las demoran y obstaculizan los derechos de las mujeres”, dijo Díaz.

“Se tomaron declaraciones a quienes pudieron brindar testimonio. Nos abocamos a la contención familiar en este momento. Todavía no tienen descanso. Es muy complejo el proceso en un lugar tan chico como esta ciudad, todas y todos nos conocemos. Es duro. No queremos entorpecer la investigación. Nuestro pedido es la Justicia, pero sobre todo tener cautela. Sabemos que hay un joven pero no sabemos si está en libertad o no, tampoco podemos afirmar si fue él o no fue él”, señaló la entrevistada.

Más adelante, recordó la familia de la victima: “Son 5 nenes (hijos/as), dos mujeres y un varón. Dos menores de edad, que quedaron a cargo de la tía. María Carla tenía su verdulería, estaba (como todas las mujeres) al cuidado de sus hijos, era joven, alegre, con ganas de vivir. Sabemos que un día salió a las 7.45 horas y nunca más volvió. Eso es lo que no queremos que nos vuelva a ocurrir. Las mujeres estamos en peligro todo el tiempo”.

“Esto no es una cuestión de que quién muere más, si hombres o mujeres. Es la forma en que nos matan, no podemos estar tranquilas. Esto es un compromiso de la sociedad entre hombres y mujeres para que esto salga adelante. Por eso nosotras pedimos desde las políticas públicas la ley de educación sexual integral que viene a derribar esta desigualdad entre hombres y mujeres desde la niñez. La inversión es desde la niñez hacia el desarrollo de una sociedad en donde no se discrimine entre hombres y mujeres. Sino va a ser muy difícil el camino”, explicó la entrevistada.