Es un asteroide ubicado a miles de kilómetros de nuestro planeta. En rigor, es el objeto más distante que un instrumento humano haya explorado jamás. Para agregar interés en este cuerpo rocoso, acaban de descubrirse indicios de agua en su superficie.

Se trata de Ultima Thule, que fue descubierto a comienzos de este año y llamó la atención por su fisonomía que se asemeja a un muñeco de nieve.

Ahora, la NASA encontró en ese asteroide antiquísimo evidencias de una mezcla de hielo de agua, metanol y moléculas orgánicas.

Los detalles del “muñeco de nieve espacial”

Al cuerpo también se lo conoce como 2014 MU69. Se encuentra a unos 6.500 millones de kilómetros respecto al Sol, en una región exterior del sistema solar, más precisamente en el Cinturón de Kuiper. El mismo tiene forma de disco, y está más allá de la órbita de Neptuno. Los expertos creen que la formación de Ultima Thule se remonta a miles de millones de años.

El hallazgo es revelado por la agencia espacial estadounidense en base a datos que recogió la sonda espacial New Horizons. Esa cápsula viaja a más de 50 mil kilómetros por hora. Se espera que siga enviando información sobre este objeto de estudio hasta el 2020.

En el asteroide encontraron manchas, secciones brillantes, valles, cráteres y colinas. También tiene una depresión de unos 8 kilómetros de ancho, que probablemente se formó luego de un impacto.

Los investigadores explican que tiene un color rojizo y, de hecho, es considerado como el “objeto del sistema solar exterior más rojo”. Creen que las moléculas orgánicas en la superficie favorecieron su “color vibrante”.

Los expertos señalan que el cuerpo presenta características más complejas de lo que esperaban en primera instancia.

“Tenemos ante nosotros los remanentes bien preservados de un pasado muy antiguo. No cabe duda que los descubrimientos en Ultima Thile avanzarán las teorías sobre la formación del sistema solar”, dijo Alan Stern, investigador principal del programa.

La investigación fue publicada en la revista Science.