La información sobre el contacto que desde Central mantuvieron con Javier Mascherano provocó una revolución en el mundo canalla, especialmente en los hinchas, quienes se ilusionaron con la chance de que el mediocampista pueda hacer pie en Arroyito. De todas formas el grado de complejidad de una supuesta operación por incorporar al ex selección argentina es altísimo. Básicamente porque el futbolista tiene contrato hasta diciembre con el club chino Hebei Fortune. Lo que se hizo desde Arroyito fue abrirle la puerta y dejarle en claro que si en algún momento de su carrera decide ponerse la camiseta canalla será bienvenido. Y lo más importante, esa apuesta a futuro contiene un mínimo de ilusión de parte de la dirigencia para que pueda concretarse ahora en junio. La respuesta de Mascherano fue de agradecimiento, sin descartar la posibilidad de que pueda llegarse a un acuerdo en lo inmediato, pero no mucho más. Por eso pensar que el Jefe podría arribar a Central en este mercado de pases hoy es más una utopía que una realidad. No obstante la ilusión está. En caso contrario ayer no se hubiera escuchado la frase “no hay peor gestión que la que no se hace”, como sucedió.

Quizá no haya hecho falta, pero ayer, una vez que Ovación informó sobre el contacto que los canallas hicieron con Mascherano, desde Central sólo se remitieron a confirmar el grado de veracidad de la información. Es que lo que hay hoy es eso, la simple información de que el llamado hacia uno de los máximos referentes de los últimos años del seleccionado argentino existió.

Con ese contacto lo que se provocó fue un acercamiento con el jugador al que en Central tienen apuntado desde hace un largo tiempo. Sólo que antes el trámite parecía más inviable no sólo por el momento que vivía el futbolista, sino por su situación contractual, mucho más compleja que por estos días.

Si bien el llamado trascendió ahora, el mismo no fue en estos últimos días, sino que tiene ya cierta antigüedad. Es que hay una clara intención desde hace un tiempo de lograr que un jugador de la talla de Mascherano pueda en algún momento ponerse la camiseta de Central, incluso si lo considera viable para el cierre de su carrera. Trascendió también que llamados de este tipo se hicieron con otros futbolistas importantes, como lo son Angel Di María y Ezequiel Lavezzi, pese a que se sabe que esos casos hoy son muchísimo más complejos. Por Mascherano fue una invitación para que juegue ahora o en el corto plazo en Arroyito, porque es algo que lo ven mucho más factible. Lo que sí, se trató de una gestión que nació desde el ámbito dirigencial, obviamente el que está más ligado al manejo del fútbol, sin ningún tipo de intermediaciones ni actores que acercaran las partes.

Mascherano está transitando su último tramo en Hebei China Fortune. Tiene contrato hasta diciembre y después verá qué hará de su futuro. Pese a ello, el llamado tuvo una invitación para el momento que él considere, pero que incluyó un mínimo de ilusión para que una posible contratación pueda llevarse a cabo lo más pronto posible. “Puede ser en junio o quizá en diciembre, cuando termine su contrato. Si se da será cuando él lo decida”, apuntó una fuente cercana al jugador. Y ese detalle parece estar lo suficientemente claro. Tanto Mascherano, como Lavezzi o el propio Di María no necesitarán, en caso de así disponerlo, recibir una propuesta formal de parte del club. Si en un momento de sus carreras deciden hacer pie en Arroyito, sólo bastará que lo hagan saber. Es difícil admitirlo, pero hasta la cuestión económica quedaría relegada a un segundo o tercer plano.

En Central saben que Mascherano tiene una afinidad con Central porque su entorno familiar está plagado de hinchas canallas y ese es uno de los motivos del llamado, algo así como una invitación. Demás está decir que en Arroyito consideran que sería un orgullo tremendo que un jugador de la talla del ex capitán del seleccionado argentino, con cuatro mundiales, cinco Copa América y dos medallas de oro en Juegos Olímpicos, decida ponerle punto final a su carrera en Central.

Tanto del lado canalla como del círculo íntimo del futbolista coincidieron en que el respeto hacia Central fue muy grande, que no mostró el mínimo reparo para escuchar lo que se le estaba proponiendo (esto de venir en el momento que lo considerara conveniente) y que, más que alguna sensación de sorpresa, lo que hizo fue escuchar atentamente y básicamente agradecer.

Hasta que alguien de Central o el propio Mascherano den por terminada esta historia, al menos para este mercado de pases, el tema se mantendrá vigente, aunque sabiendo que las probabilidades son escasas de que se concrete, al menos en lo inmediato. Por lo pronto, se pudo echar algo más de luz sobre lo que fue el llamado de Arroyito hacia China, con Central y Mascherano como los grandes protagonistas de una historia que muy pocos saben cuándo y de qué forma terminará.