“El sanatorio de Santo Tomé cierra porque es inevitable”

Así lo explicó el empresario Carlos Abraham, quien afirmó que "el sector salud está en una ecuación mortal” y la crisis complica mucho más a los efectores en ciudades con menor respaldo financiero.

El sanatorio cierra por la crisis económica

Carlos Abraham, empresario integrante de la sociedad propietaria del Sanatorio Santo Tomé, reconoció que el efector de salud de nuestra ciudad cerró “porque es inviable”. “Si la Argentina está en crisis, el sistema de salud tiene una crisis propia”, agregó quien es, además, el presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Santa Fe.

Abraham manifestó: “Nuestro sector vende servicios en pesos y tiene sus egresos fijados en pesos pero una parte importante en dólares. Es un sector que está acostumbrado a recibir los pagos a 90, 120 días (como las obras sociales) pero los egresos son exigibles al contado y en el marco de la inflación”.

“El sector salud está en una ecuación mortal”, añadió el empresario. Y aseguró que la situación se torna más complicada cuando se trata de “efectores en ciudades pequeñas, con menor respaldo financiero”, como fue el caso de Santo Tomé. “El sanatorio cierra porque es inviable”, afirmó.

“Tenemos un ingreso regulado, en pesos y a plazos. Tiene un egreso que la mitad es en dólares y no sin plazo. Ese escenario, para las pequeñas instituciones, con poca capacidad de respuesta es fulminante”, insistió.

Con la devaluación del año pasado, la situación se complicó gravemente. “Nosotros no exportamos. Los que vendemos servicios somos los que estamos complicados. Sobre todo si necesitas insumos importados para vender ese servicio. Importamos porque son cosas que en Argentina no hay”, manifestó Abraham.