El espacio, las estrellas, los planetas y todo desde la mirada de un astronauta. Esas son solo algunas de las imágenes que un niño, en medio del tratamiento más agresivo, puede disfrutar gracias a la realidad virtual.

El objetivo de los cuidados paliativos pediátricos es responder a las necesidades de niños, adolescentes con enfermedades crónicas, progresivas y/o avanzadas. Los anteojos de realidad virtual son una opción válida para controlar el pánico y la ansiedad, por ejemplo, de los pacientes y la familia.

Gracias a las estimulaciones positivas que le permite esta tecnología, el niño se concentra en este aspecto recreativo y dejar de hacer foco en otros negativos como el dolor. En otras palabras, cuando la mente está profundamente involucrada en una experiencia de inmersión, se hace más fácil dejar de lado las molestias del propias del tratamiento. En Estados Unidos cada vez más hospitales se apoyan en esta idea para implementar el uso de estos anteojos.

Hay distintas herramientas para disminuir el sufrimiento físico, pero también el emocional y espiritual de los pacientes.
Por su parte, la doctora Rut Kiman (MN 61732), médica pediatra y especialista en cuidados paliativos, docente asociada de pediatría de la Facultad de Medicina de la UBA opina: “Decir que esto es equivalente a un enfoque en los cuidados paliativos es demasiado. Hay distintas herramientas para disminuir el sufrimiento físico, pero también el emocional y espiritual de los pacientes”. Además, agrega que para la distracción también son válidos los juegos, el arte, la música, la narrativa o en este caso, el uso de la tecnología. Sin embargo, no considera que sea un elemento definitorio: “El tema de las medicaciones y otras intervenciones no farmacológicas son importantes pero de ahí a darle tanta importancia, no creo”.

Por su parte, las pruebas en pacientes adultos -a quienes se les programaba imágenes como paseos en helicóptero por regiones escénicas de Islandia o imágenes de nado con ballenas a través del océano- informaron una disminución del 24 por ciento en las puntuaciones de dolor después de utilizar los lentes de realidad virtual.

“También es importante indagar en otras cuestiones del paciente: sus deseos, sus intereses, muchas cosas que nosotros trabajamos para empoderar y respetar los deseos de los chicos en esta circunstancia”, concluye la especialista.