Una de las preguntas de la entrevista que le hizo Mundo D de Córdoba al santafesino de Santo Domingo fue porque un “9” como él está jugando en la B Nacional. Y Pablo Vegetti contó que “son las cuestiones del fútbol, que por ahí son injustas, externas. Uno ha cometido errores y hay que hacerse cargo. Eso fue lo que hoy me llevó a volver a levantar mi nivel. Yo jugaba en Colón de Santa Justo, en la Liga Santafesina y hacía tres, cuatro goles cada fin de semana. Tuve la suerte de que un entrenador, que fue Miguel Restelli, en ese momento se iba de ayudante de Ricardo Rezza a Villa San Carlos y me lleva. Yo interiormente sabía, tenía 22 años, que era mi última oportunidad en el fútbol. Fue un año bárbaro, salí goleador, se me dio todo muy de golpe. Salimos campeones con un equipo que nadie daba dos pesos. De ahí fui ascendiendo, me fui a Chile. Después tuve muy buenos seis meses en Ferro. Me dan a préstamo a Gimnasia. Hice una temporada de siete goles, donde me compran. Y ahí comenzaron una serie de errores que me costaron un año y medio de mi carrera. Me costó darme cuenta que me equivocaba. Me encontré con gente que no me ayudaba a salir, que me metía más en el quilombo. Y en vez de darme cuenta, me enterraba más. Y buscaba el problema en el otro. El problema era yo”, contó.

Y siguió hablando sobre su llegada a Colón. “Yo subí tan rápido, que me marearon o me costó entender. Tuve la posibilidad de ir a Colón y si lo hubiera pensado bien, no tendría que haber ido. Son decisiones… Mi viejo siempre me decía, no vayas a Colón, porque yo soy hincha enfermo y el club no estaba bien. Cabeza dura, fui. Las cosas no se dieron. Vuelvo a Gimnasia y ahí fui perjudicado, fui manoseado. Nadie se acercó a decirme nada y estuve ocho meses parado, sin concentrar. Sin jugar un partido, sin viajar. Esos ocho meses parado fueron durísimo para mi. Pero cuando llegué a Boca Unidos me di cuenta que lo había tomado para bien, que tenía que arrancar de nuevo. Empecé a disfrutar el fútbol de nuevo, a verlo de otra manera. Llega un momento en el que madurás, que crecés. Te das cuenta de un montón de cosas. Y acá en Instituto me encontré con una de mis mejores versiones. Tengo para seguir dando, para seguir creciendo en mi profesión. Son circunstancias que me llevaron ahí. Estaba en mi darlas vuelta. Si alguien dudaba de mi, lo he demostrado. Y sobre todo me lo demostré a mi mismo””, expresó.