La depresión puede predecirse hasta tres meses antes de un diagnóstico tradicional mediante el uso de inteligencia artificial, según concluyeron investigadores de Penn Medicine. Si se tiene en cuenta que las redes sociales se centran cada vez más en imágenes, aseguran que encontraron un buen recurso para evaluar a los usuarios.

El estudio buscó utilizar la visión y la inteligencia artificial para determinar qué cualidades de las fotos publicadas y configuradas como imágenes de perfil en Twitter podrían asociarse con la depresión y la ansiedad, con el objetivo de utilizar la plataforma como un método de detección de ambas. La investigación se va a presentar en la Conferencia Internacional AAAI sobre Web y Redes Sociales del 11 al 14 de junio en Munich.

El método

Los investigadores utilizaron algoritmos para extraer características como colores, expresiones faciales y diferentes medidas estéticas (como la profundidad de campo, la simetría y la iluminación) de imágenes publicadas por más de 4.000 usuarios de Twitter que aceptaron ser parte del estudio. Para clasificar rápidamente sus puntuaciones de depresión y ansiedad, analizaron los últimos 3.200 tweets de cada persona. Mientras tanto, 887 usuarios también completaron una encuesta tradicional para obtener puntajes de depresión y ansiedad. Luego, las características de la imagen se correlacionaron con las puntuaciones de depresión y ansiedad de los usuarios. De esto, surgieron varias relaciones significativas.

El autor principal del estudio, Lyle Ungar, PhD, profesor de genómica y biología computacional y psicología, dijo que existen grandes posibilidades más allá de Twitter. “Algo como esto podría aplicarse también a Instagram y a los mensajes de texto”, dijo Ungar.

“Esperamos que esto pueda dar una idea de las diferentes facetas de la depresión. También estamos observando una variedad de otras afecciones, desde la soledad hasta el TDAH”.
La situación en Argentina

“Existe un porcentaje alto de la población que sufre depresión pero que no pasa por el hospital, y que desconoce su situación, como consecuencia se va acentuando el cuadro, se puede ir notando un desmejoramiento en sus funciones afectivas y laborales o que termine con otras afecciones asociadas al cuadro de depresión ansiosa”, dice el doctor Patricio Rey (MN 105492), Jefe de Secciones Derivación y Orientación Terapéutica y Salud Mental en Adolescencia del Hospital de Clínicas. “En un mundo de incertidumbre la depresión constituye la mayor fuente humana de sufrimiento. Se estima que en el mundo hay 350 millones de personas que sufren algún grado de depresión”, agregó.

La prevalencia es más alta en mujeres que en hombres, según Rey esto se debe a factores hormonales y a roles sociales impuestos, además de que: “Las mujeres son más proclives a la exteriorización de sus sentimientos en momentos de crisis de angustia, lo que hace que consulten a un especialista”, afirmó.

Las primeras sensaciones tienen que ver con desgano por cualquier tipo de actividad, sensación de abatimiento, lo común es dormir mal, ya que cuesta dormir. Los pensamientos monocordes y la agitación psicomotora son los síntomas que generalmente llevan a la consulta médica.

“La ansiedad puede estar asociada a la depresión como una de las primeras manifestaciones clínicas, es tan fuerte el malestar que se la diagnostica como depresión ansiosa que es uno de los cuadros más frecuentes”, concluye el doctor.