Pero el foco de atención en Rosario estará centralizado en la figura de Gabriel Heinze. ¿Por qué? Porque en Newell’s esperan con atención una definición sobre lo que será su futuro y si finalmente dará el okey para convertirse en DT leproso.

El xeneize será local en la Bombonera, escenario al que llegarán el Gringo y sus muchachos con el fin de lograr la clasificación a la siguiente fase. De no ser así y quedar eliminado comenzará a transitar otra etapa, la de la definición sobre lo que será su futuro. Primero dialogar con la dirigencia de Liniers y luego escuchar la propuesta que le acercarán los directivos leprosos. Esta vez sí de manera oficial.

Boca rescató un empate en el Amalfitani el domingo. Y esta noche llegará la resolución de uno de los choques de cuartos de final.

Por supuesto que Vélez tiene chances de dar el batacazo en terreno ajeno porque cuenta con un equipo competitivo que no se le achicó a las figuras convocantes del Boca de Alfaro. Por lo tanto hay un final abierto.

Boca y Vélez pugnarán por ser semifinalistas y en caso de empate sin goles definirán por penales. Mientras en el Parque la mirada está fija en la figura del Gringo.