Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio en Estados Unidos consiguieron detectar, por primera vez, la ‘firma molecular’ de la fibromialgia. Gracias a esto, desarrollaron una prueba de sangre capaz de detectar con precisión la enfermedad.

El trabajo, que fue publicado en el Journal of Biological Chemistry, esperan que allane el camino para un diagnóstico “simple y rápido”. Además de conseguir identificar y detectar la fibromialgia, creen que estos “biomarcadores” (la marca distintiva o “huella digital”) permitirían diferenciarla de otras enfermedades relacionadas similares.

El descubrimiento podría ser un punto de inflexión en la atención de los pacientes con una enfermedad que a menudo se diagnostica erróneamente o no se diagnostica, “dejándolos sin el cuidado y el asesoramiento adecuados para controlar su dolor crónico y la fatiga”, señaló el investigador principal Kevin Hackshaw.

Hasta ahora, para diagnosticar la fibromialgia, los médicos confiaban en la información informada por el paciente sobre una multitud de síntomas y en una evaluación física del dolor del paciente, centrándose en puntos sensibles específicos. Pero no hay un análisis de sangre, no hay una herramienta clara y fácil de usar para proporcionar una respuesta rápida.

Aunque la fibromialgia es actualmente incurable y el tratamiento se limita al ejercicio, la educación y los antidepresivos, un diagnóstico preciso tiene muchos beneficios. Estos incluyen descartar otras enfermedades, confirmar a los pacientes que sus síntomas son reales y no imaginados, y guiar a los médicos hacia el reconocimiento de la enfermedad y el tratamiento adecuado.

A muchos pacientes no diagnosticados se les recetan opioides que no demostraron beneficiar a las personas con la enfermedad.

Además de identificar la fibromialgia, los investigadores también encontraron evidencia de que la técnica de huellas dactilares tiene el potencial de determinar la gravedad de la fibromialgia en un paciente individual. “Esto podría llevar a un tratamiento mejor y más dirigido para los pacientes”, concluyó Hackshaw.

La fibromialgia es una de las causas más comunes de dolor crónico generalizado y afecta de manera desproporcionada a las mujeres. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. estiman que aproximadamente el 2 por ciento de la población, alrededor de 4 millones de adultos, tiene fibromialgia. Otras organizaciones estiman números aún más altos. Los síntomas comunes incluyen dolor y rigidez en todo el cuerpo, fatiga, depresión, ansiedad, problemas para dormir, dolores de cabeza y problemas de pensamiento, memoria y concentración.