El abuso de perfumes y el consumo de antiinflamatorios pueden disparar asma, una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias que ocasiona unas 400 muertes al año en la Argentina, advirtieron especialistas con motivo del Día Mundial de esa patología, que se conmemora cada 7 de mayo.

“La alergia a los animales, la polución del aire en las grandes ciudades, y el estrés son algunas de las variables que pueden disparar asma”, enumeró Ana María Putruele (MN 55966), jefa de la División Neumonología del Hospital de Clínicas de Buenos Aires. “Y a estos factores hay que agregar el uso desmedido de perfumes (categorizados como irritantes), el consumo de antiinflamatorios e inclusive el ciclo menstrual en la mujer”, comentó.

¿Qué es un irritante?

Para la mayoría de las personas, los irritantes no son un problema grave. Pero en las personas con asma, pueden provocar ataques. Entre los agentes irritantes más frecuentes, se incluyen los siguientes:

  • – perfumes
  • – sprays en aerosol
  • – productos de limpieza
  • – humo del tabaco y de la madera
  • – vapores de pintura o emanaciones de nafta
  • – contaminación atmosférica

Incluso cosas que pueden parecer inofensivas, como las velas perfumadas, son desencadenantes del asma para algunas personas.

Cómo evitar los irritantes

Si te das cuenta de que un producto de uso doméstico te desencadena el asma, buscá una versión no perfumada o que no contenga aerosol. Si el humo te molesta, el hecho de que haya personas que fumen a tu alrededor será un desencadenante.

Sin cura, pero con tratamientos

Putruele destacó la importancia de cumplir con los tratamientos: “Cuando el paciente no se trata, su quehacer cotidiano se vuelve más y más complicado”, alertó. “Si bien no se puede hablar de cura, es importante decir que con un abordaje adecuado la enfermedad se controla y la calidad de vida es como la de cualquier otra persona”, aseguró.

El asma es una de las enfermedades más prevalentes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay en la actualidad 235 millones de personas que la padecen, mientras que en la Argentina se estima que el 6% de la población convive con esa condición.

Asimismo, la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica recordó que los síntomas son: ataques recurrentes de tos, sensación de falta de aire y sibilancias (silbidos en el pecho), que varían en severidad y frecuencia. “Esos síntomas pueden sobrevenir varias veces al día o a la semana, y en algunas personas se agravan durante la actividad física o por la noche”, alertaron en un comunicado.

Durante una crisis o ataque de asma, los bronquios se inflaman y se estrechan las vías aéreas, lo que provoca una disminución del flujo de aire que entra y sale de los pulmones.