“Hicimos un partido bárbaro. Había que jugarlo así. Hicimos todo lo que pudimos en la copa y no se nos dio. Entonces esta era la chance próxima que había para levantarnos”. Así de sincero fue el delantero de Unión, Nicolás Mazzola, tras la victoria de este domingo en Santa Fe ante San Martín de Tucumán 3-0 para avanzar a la segunda instancia de la Copa de la Superliga.

Llegó como una opción a pelear un lugar en la ofensiva. Al comienzo le costó, pero a partir del primer partido ante Independiente del Valle de Ecuador se ganó la confianza de Leonardo Madelón. Es así como resaltó la importancia de salir rápido del traspié en Quito el miércoles pasado: “Volvimos cansados y por eso solo nos concentrados en lo táctico. Pero no tanto en lo anímico, porque este equipo está fuerte pese al sabor amargo. Así que afrontamos este partido con la seriedad que corresponde”.

“Me pone muy contento marcar, como todo nueve, pero siempre destaco que lo importante es ganar. Era un partido complicado y pudimos pasar la llave. Uno siempre se prepara lo mejor. Desde que llegué supe que la tenía complicada, más que nada para ganarme un lugar, entonces me propuse estar preparado para cuando me toque jugar y trato de aprovecharlo”, agregó.

Ahora se viene Tigre y el atacante dijo que será de temer: “Demostró que tiene jerarquía pese al descenso y por eso no podemos pensar en que será fácil. La cabeza a partir de mañana (por este lunes) será en el juego del jueves (ante Barracas Central por la Copa Argentina)”.

En el final, se quedó con las ganas de disputar un clásico: “Hubiese sido lindo por su relevancia, pero no se dio y ahora nos toca Tigre”