El arquero pergaminense Jeremías Ledesma ha sido durante 2019 la gran figura de un equipo que convivió entre malos y muy malos momentos. Consumado el triunfo con sabor a poco ante Aldosivi, reconoció que es útil la imagen que han dejado: “Lo de este partido nos sirve, se nos viene un partido muy importante por libertadores que nos puede llevar a la Sudamericana y este es el camino. Hoy tuvimos muchas chances y Pocrnjic sacó muchas pelotas. Es el central que queremos ver, así que mas allá de la amargura que nos quedamos afuera, un poquito nos vamos contentos”.

En referencia a su futuro, a una hipotética transferencia a final de temporada y al interés de clubes grandes del país, el guradameta se mostró muy cauto: “Mi cabeza está en Central. Todavía tengo un partido muy importante que es una final. Yo no puedo estar pensando en si me viene una oferta o no, el día que llegue, que va a ser cuando esté en vacaciones, ahí me sentaré y lo analizaré”.

A los auriazules aún le quedan dos partidos por Copa Libertadores aunque ya comienza a aparecer en el horizonte la superfinal que protagonizarán ante Boca el 2 de mayo en Mendoza. Para Ledesma, Boca no es imposible: “Son 11 seres humanos contra otros 11. Ya quedó demostrado muchísimas veces que los partidos se juegan y los gana cualquiera”, finalizó.