Las entidades de producción y consumo plantean los límites del acuerdo de precios. Desde Apyme califican de “irrisorias” a las medidas.

El plan “octubre” que anunció el gobierno esta semana para intentar ponerle freno a la inflación y así descomprimir la crisis hasta las elecciones, sumó críticas de distintos sectores. Cuestionaron la efectividad de las medidas y generó un rechazo de los mercados. Este expresado en la suba del riego país y en el derrape de las acciones argentinas en el exterior aún en un contexto financiero en alza.

El mercado le responde con un no rotundo a las medidas anunciadas por el gobierno nacional“, señaló ayer un informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa). El cual destacó que “los ADRs —bonos argentinos que cotizan en el exterior— operaron en Estados Unidos con fuertes caídas, comparables con las mostradas en las peores jornadas de la corrida cambiaria de 2018“.

Si bien la plaza argentina estuvo cerrada el jueves y ayer, los bonos argentinos registraron bajas superiores al 8 por ciento. Y “como si fuese poco, el derrape de los activos argentinos en Estados Unidos se dio en una jornada positiva para los mercados globales. Lo que evidencia que el «sell off» es netamente por cuestiones particulares de nuestro país. Esto un día después de los anuncios de medidas realizadas por el Ejecutivo“, apuntó Cepa.

El informe semanal de Cepa detalla que esto “se tradujo en una nueva suba del riesgo país que desde febrero escaló 200 puntos básicos. Y luego de los anuncios marcó el máximo cierre de la gestión, superando los 850 puntos“.

Medidas poco efectivas

Pero en el plano doméstico, las distintas organizaciones vinculadas a la producción y el consumo cuestionaron la eficiencia del plan anunciado. El mismo contempla, entre otras medidas un acuerdo con 16 empresas de primera línea para que 60 productos esenciales de la canasta básica de alimentos mantengan sus precios durante al menos seis meses (180 días).

Consumo

El titular de Consumidores Libres, Héctor Polino, dijo que “el acuerdo de precios es una aspirina para curar un cáncer, no modifica el problema”. Y agregó que “las probabilidades de que se cumpla este programa de productos esenciales son pocas“.

Polino remarcó que “para comprar carne vacuna uno tendría que trasladarse al Mercado Central. Con lo cual hay que perder tiempo y gastar dinero, cosa que la gente del interior no puede hacer“.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la Argentina (Ciccra), Miguel Schiariti, aseguró que los cortes de carne que el gobierno estimó como “esenciales”. Y serán ofrecidos a 149 pesos por kilo no llegarán a las carnicerías de barrio. Sólo estarán disponibles en el Mercado Central de Buenos Aires y algunos frigoríficos de al menos dos provincias.

Según detalló el dirigente, los tres cortes esenciales (asado, vacío y matambre) no se exportan y se comercializan desde siempre en el mercado interno, pero los costos de distribución hacen que actualmente lleguen a los barrios a un precio de entre 180 y 220 pesos. “Entonces lo que se le ofreció al gobierno es que no hubiera esa parte de la cadena distribución y poner un camión con 20.000 kilos uno o dos veces por semana en el Mercado Central, las que necesiten, y nada más. Y vender en cada una de las carnicerías que tienen los frigoríficos. No habrá distribución“, detalló Schiaritti.

Críticas de Apyme

La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) expresó su “escepticismo” ante el anuncio. “Lamentablemente, lejos de escuchar los reclamos de los sectores perjudicados por el actual rumbo económico, el gobierno opta por ratificar los profundos cambios estructurales acordados con el Fondo Monetario Internacional que llevaron a la crisis económica y social que hunde el mercado interno, el sistema productivo y la industria nacional“, dijo la entidad.

Además, Apyme señaló que “tampoco benefician a las pymes los acuerdos de precios en 60 productos básicos con grandes firmas y supermercadistas“. Por eso, las considera “irrisorias” ya que “las pymes necesitan un mercado interno fuerte y el restablecimiento del crédito productivo, algo imposible con tasas de más de 60 por ciento”, agregó la entidad y precisó que “tampoco resultan un alivio las exenciones para exportadoras, que son menos del 1 por ciento de las empresas del sector“.