Michelle Myers vive en Arizona, Estados Unidos. Nunca salió del país y, sin embargo, un día se levantó hablando con acento británico. Le sucedió luego de irse a dormir con un severo dolor de cabeza. Los médicos aun no saben con seguridad qué pudo haber desencadenado esto, conocido como Síndrome del Acento Extranjero, aunque sugieren que puede ser un efecto secundario de padecer migraña hemipléjica.

El episodio sucedió hace dos años y aun perdura. Previamente había tenido dos experiencias similares -en una oportunidad su pronunciación se asemejó a la australiana y en otra, a la irlandesa- pero solo duraron alrededor de dos semanas. “Todos los que me oyen piensan en Mary Poppins. Ese día, cuando desperté, mi voz era la de otra persona. Me resultó muy difícil porque la gente pensaba que era una broma. Fue muy duro”, confesó la mujer en declaraciones al canal de televisión KNXV, perteneciente a la cadena ABC.

Myers, de 46 años y ex reina de la belleza, señaló que algunos de sus 7 hijos adoptaron la pronunciación británica de algunas palabras, lo que hace pensar a quien los oye que fueron criados en el exterior.

Todo empezó en 2011: el primer incidente se caracterizó por una migraña severa durante varios días. Los médicos le dijeron que esto se debía a las hormonas. Luego de unos días, el acento irlandés desapareció y todo volvió a la normalidad. Un tiempo después, sucedió lo mismo con el australiano. “Mi familia pensó que estaba haciendo un chiste, porque soy bromista y no tengo habilidad para las imitaciones. Así que cuando se dieron cuenta que me salía bien, entendieron que algo había pasado”, recordó la mujer.

En 2015, al repetirse la situación pero con la pronunciación británica, le diagnosticaron el Síndrome del Acento Extranjero. Según la Universidad de Texas en Dallas (Estados Unidos), se trata de un cambio repentino en el habla que hace que la persona utilice un acento extranjero. Hasta el momento se documentaron cerca de 100 casos en el mundo y las causas más frecuentes de deben a un daño cerebral producido por un ACV o una lesión traumática.

Ninguna de estas opciones explica el caso de Myers, que también tiene una condición llamada Ehlers-Danlos, por la que la piel es extremadamente elástica y las articulaciones puede doblarse hasta romper los vasos sanguíneos.

A cuatro años de este cambio, la mujer se convirtió en escritora y oradora. Acerca de su nuevo acento, afirmó: “Me acostumbré a la idea de que quizás hable así para siempre. Esto ahora es parte de mí”. En cuanto al Síndrome Ehlers-Danlos, se encuentra en la búsqueda de tratamiento para disminuir el dolor.