Los investigadores manejan la hipótesis que el incendio comenzó por el mal funcionamiento de los ascensores de los andamios.

 

“Los andamios para los trabajos de restauración que realizaban sobre el techo y la aguja estaban equipados con dos ascensores. El primero alcanzaba los 24 metros desde el suelo y el otro se usaba para llegar al techo, a 54 metros”, informó el sitio Le Parisien, que citó a una fuente cercana a la investigación.

El andamio se convirtió en un amasijo de metal retorcido por el calor pero “afortunadamente no se derrumbó en la bóveda” explicó Gabriel Plus, vocero de bomberos de París.

“Vigilamos el edificio y los puntos calientes de la estructura. El edificio se mantiene porque los campanarios se salvaron”, afirmó Plus.