La árbitro, Rosana Paz fue quemada con agua hirviendo cuando dirigía el partido entre Marquesado y San Martín. El agresor quemó la espalda de la mujer que, a pesar de la agresión, se encuentra en buen estado.

El episodio de violencia se vivió en la primera fecha del fútbol local de Primera División y fue un médico el que constató las heridas.

Rosana Paz se encontraba a un costado de la cancha cuando sintió el agua caliente en su espalda, a pesar de que avisó sobre lo sucedido, decidió seguir con el encuentro hasta el final.

La jueza tiene 46 años y trabaja como secretaria administrativa. Es madre y una de las pocas mujeres que trabaja como árbitro en las canchas de fútbol de la provincia.