Año a año, la cifra se va incrementando,dijo el jefe de la Brigada de Explosivos de la URI. En el 99% de los casos las amenazas involucraban a escuelas.

 

Las falsas amenazas de bomba se volvieron una constante en la ciudad, fundamentalmente las vinculadas a establecimientos educativos. Así, en 2018 sumaron 208, el 99% de las cuales advertían sobre escuelas en presunto peligro.

“Cada año la cifra se va incrementando un poquito”, lamentó el jefe de la Brigada de Explosivos de la Unidad Regional I, Juan Moreno.

Como dato “positivo”, esgrimió que ninguno de los procedimientos efectuados tras recibir las amenazas arrojó resultados afirmativos: jamás encontraron explosivos. Ahora bien, lo cierto es que esto implica una dilapidación de tiempo y recursos del Estado, no sólo policiales, sino también municipales, de bomberos, etc.

“La búsqueda siempre es la misma y es en el total del establecimiento. Nosotros tomamos las amenazas como si fueran siempre ciertas”, aclaró. En efecto, esa es la obligación de la fuerza: seguir el protocolo dictado para estos casos.

Cabe destacar que entre las escuelas, la que encabezó la cantidad de falsas amenazas en 2018 fue la técnica Nº480 Manuel Belgrano. Luego se encuentran el Colegio Normal, el Almirante Guillermo Brown y la Bustos.