Un informe sobre el mercado de alquiler advierte que los jóvenes buscan viviendas que puedan compartir con “hasta 5 o 6” personas.

La crisis económica, impuso nuevas costumbres a los jóvenes que llegan a Rosario para cursar una carrera universitaria. La búsqueda de un lugar donde vivir ya no se limita a monoambientes con bajas expensas. Sino que actualmente privilegia departamentos más grandes que puedan albergar a varias personas con el objetivo de repartir gastos. Más inquilinos en menos metros cuadrados, una fórmula que la recesión generalizó entre los estudiantes.

Informe

Así lo indica un informe que realizo el Observatorio Inmobiliario Rosario (OIR). La medición abarca desde marzo 2017 a marzo 2019. Alcanza a aquellos inmuebles en alquiler que generalmente se destinan al alquiler para estudiantes.

El trabajo advierte que en la comparación interanual se refleja que no hubo disminución en la cantidad promedio de unidades alquiladas por estudiantes.

Sí, en cambio, el informe destaca que se advierte una “recomposición de la cantidad de estudiantes que habitan cada inmueble”.

Cambios

El titular del OIR, Carlos Rovitti, destacó que se mantiene estable la cantidad de unidades alquiladas por los jóvenes que llegan a la ciudad con el objetivo de cursar estudios superiores. Los mismos provenientes otras localidades del país y del exterior.

Según Rovitti, aquellos jóvenes que alquilaban un monoambiente para uno, “ahora están alquilando departamentos de 1, 2 y hasta 3 dormitorios”.

El cambio no obedece a un deseo de mayor comodidad, sino a la necesidad de compartir “las distintas unidades con otros dos, tres y hasta cinco o seis estudiantes. Esto dependiendo de los metros cuadrados y las comodidades de los inmuebles”.

Es más, la experiencia de los agentes inmobiliarios muestra que “incluso también entraron en juego algunas casas de bajo y alto, cerca de las distintas facultades”. Generalmente con habitaciones grandes que permiten albergar a más personas.

En los contratos

Esta nueva tendencia en el mercado inmobiliario para estudiantes se refleja en los contratos de alquiler.

El informe advierte que algunos propietarios o corredores inmobiliarios, incluyen una cláusula dentro de los contratos que impone un límite en la cantidad de personas que habitarán en forma permanente la vivienda.

Rovitti apuntó que la nueva exigencia tiene como objetivo “evitar que colapsen los servicios. Y que la estructura se deteriore rápidamente por el exceso de uso“. Como ejemplo, sostuvo, “un departamento de 2 dormitorios es para que lo habiten no más de tres a cuatro adultos. Una unidad de estas características no esta pensada estructuralmente para albergar cinco o seis personas“.

Con respecto al precio de los alquileres, el titular del OIR sostuvo que desde el Observatorio “sugerimos a los dueños ser prudentes a la hora de renovar un contrato. Teniendo en cuenta que la situación económica está pasando un momento delicado, hoy y siempre en estas circunstancias, es preferible bajar rentabilidad, que mantener un inmueble libre, ocioso, que se deteriora y encima produce gastos”.

Uno de cada tres

Según estima el relevamiento del OIR, unos 119 mil alumnos pueblan las aulas de los establecimientos de educación superior. Sean universidades o institutos públicos o privados. La gran mayoría (unos 94 mil) cursan estudios de grado, pero también es considerable el número de alumnos de posgrado (14 mil) y de terciarios (11 mil).

Un tercio de esta población tiene a su familia viviendo fuera de la ciudad y llega cada año a Rosario para poder estudiar.

Unos 33.500 estudiantes llegan de ciudades santafesinas o de localidades de otras provincias del país. Otros 4.700 jóvenes son extranjeros, provenientes de Brasil, Perú, Chile, Paraguay, Uruguay y Colombia.

Un estudiante universitario necesita como mínimo unos 12 mil pesos por mes para vivir en Rosario. Y, lejos, uno de los gastos más abultados es el de alojamiento.