El restaurant de la Recoleta santafesina, cerró sus puertas luego de más de 20 años de historia.

Se trata de Don Estanislao, ubicado en la esquina de Rivadavia y Obispo Gelabert, que dejó a más de 25 trabajadores sin empleo.

Leer más: Preocupación de UTHGRA por el cierre del restaurante Don Estanislao

El restaurant finalizó su actividad comercial desde hace tiempo. Aunque al pasar por la tradicional esquina aún se puede observar todo el mobiliario instalado.

Comunicado de UTHGRA

“Cerraron de un día para el otro dejando abruptamente a más de 25 trabajadores en la calle”, subrayaron desde la comisión ejecutiva de UTHGRA Santa Fe.

“Nos encontramos frente a empresarios inescrupulosos, quienes realzan maniobras fraudulentas con cambios de firmas que se han realizado a las sombras y de forma totalmente irregular, sin dar intervención a la entidad sindical ni al ministerio de Trabajo, con el único objetivo de obtener un lucro desmedido”, denunció Demetrio Álvarez, secretario general de UTHGRA Santa Fe y agregó: “Estos empresarios siempre han jugado con la necesidad de los trabajadores; en esta ocasión liquidaron más de 25 puestos de trabajo”.

Leer más:Don Estanislao cerrado: “Los empresarios no son de Santa Fe y se lavan las manos”

“Durante estos años en donde pasaron varias personas que se hicieron llamar empresarios, se han apropiado de forma ilegítima y sistemática de los aportes de los trabajadores, aportes tan necesarios para poder jubilarse o tener cobertura de salud”, manifestó Álvarez.

Las circunstancias y fundamentos del cierre del histórico local gastronómico hoy están envueltas en un manto de dudas y suspicacias según argumentan desde UTHGRA. También se habla de una deuda que supera el millón de pesos y que se fue trasladando de dueños en dueños, santafesinos, paranaenses y finalmente rosarinos.

“Hoy en día y después de haber realizado innumerables gestiones para mantener los puestos de trabajo, por parte de la UTHGRA y el ministerio de Trabajo, no quedó más alternativa para los trabajadores que resignarse a la dura realidad que les toca atravesar e intentar percibir las indemnizaciones por parte de estas empresas fantasmas y totalmente insolventes”, finalizó Demetrio Oscar Álvarez.