Rosario Central vive momentos de turbulencia. Desde lo futbolístico no logra su mejor versión ni sacar los resultados esperados. La dirigencia echó al “Patón” Bauza a los pocos meses de ganar la Copa Argentina y también apartó a su reemplazante, Paulo Ferrari, en menos de 30 días de trabajo. Hace algunos días, quien también dejó su cargo fue Mauro Cetto, ex mánager de la institución Canalla. En medio de esta crisis, el nombre de Diego Cocca apareció en el radar de la entidad rosarina, quien llegó para tratar de traer calma al club.

Inmerso en ese contexto, quien decidió tomar la palabra fue el presidente del club de Arroyito, Rodolfo Di Pollina. “Quizás el error nuestro fue subestimar la situación de presión que vive el club”, admitió el principal directivo auriazul en diálogo con Radio 2. Y agregó: “El fútbol profesional se planifica semestre a semestre y si a uno no le salen las cosas empiezan los problemas y en ese marco se toman decisiones difíciles”.

Con respecto a la desvinculación de Ferrari como DT, Di Pollina contó que están hablando “para que siga en Central” y lo argumentó: “En Arroyo quedó clarísimo que está preparado y que trabaja. Los malos resultados del semestre nos limitaron, está el tema del promedio, se generó mal clima y tuvimos que torcer el rumbo”.

También dejó en claro que “la idea es ocupar el lugar que quedó vacante tras la salida de Cetto (Mauro)” como director deportivo.

Además, se refirió a lo que genera el nombre del representante de Cocca entre los hinchas canallas: “Es todo un mito lo que se dice de Bragarnik (Christian), también minimizar nuestro trabajo. Nosotros ya trabajamos con él con Coudet y fue todo normal”.

Acerca de los rumores en torno a cómo está la relación con sus pares de la dirigencia, Di Pollina tiró: “En Central debemos evitar las versiones maliciosas y la autodestrucción. No hay división en la comisión directiva de Central”.