El ministro de Seguridad aclaró que “pensaron en esa posibilidad” cuando un fiscal santafesino lo investigaba por “cohecho”.

Maximiliano Pullaro, ministro de Seguridad de la provincia, dijo que no descarta que de la intervención a su teléfono oficial, cuando era investigado por los fiscales María Laura Martí y Roberto Apullán por una causa de “cohecho”, haya estado algún sector de inteligencia, posiblemente vinculado al falso abogado, Marcelo D’Alessio.

D’Alessio fue denunciado el lunes por el titular de la cartera de Seguridad y su par de Justicia, Ricardo Silberstein, en el marco de una investigación que detectó contactos entre D’Alessio con Ramón Machuca, alias “Monchi Cantero”, uno de los líderes de la Banda de Los Monos. Dichos contactos, creen los funcionarios, fueron con el fin de generar operaciones para desprestigiar al gobierno del Frente Progresista provincial.

Intervención

En esa línea, Pullaro sostuvo que la intervención de su teléfono en 2017 podría haber sido la oportunidad para que se haya filtrado material vinculado al traslado de Los Monos al Centro de Justicia Penal de Rosario donde fueron juzgados y condenados.

“Nosotros dijimos que había sectores oscuros detrás de todo esto”, afirmó. “Lo que es claro es que se intervino mi teléfono y cuando Los Monos llegaron al Centro de Justicia Penal tenían el detalle completo de cómo iba a ser el operativo de Seguridad que nosotros íbamos a llevar adelante”, explicó.

“De ese operativo tenía conocimiento yo, como ministro, el secretario de Asuntos Penitenciarios, Pablo Cococcioni, el Grupo Táctico del Servicio Penitenciario y después, como era un operativo desagregado, donde ninguna fuerza tenía conocimiento pleno de dicho procedimiento, nadie podía saber cómo era”, agregó.

“Cuando Los Monos llegan al Centro de Justicia Penal los abogados tenían presentados pedidos de hábeas corpus que claramente describían en dónde iban a ser alojados, cómo iban a ser las celdas y quiénes iban a estar encargados de darles la comida y demás”, sostuvo Pullaro.

Asimismo destacó: “Esa información salió de la intervención telefónica que me hicieron, porque fue contemporánea”. “En esa causa hay dos fiscales imputados y creo que también deberían explicar si hay alguna conexión con lo que iba a ser el operativo de seguridad. Hubo muchas operaciones en la que estuvieron sectores de inteligencia operando en la provincia de Santa Fe”, señaló.

Las escuchas al teléfono oficial de Pullaro fueron autorizadas en septiembre del 2017 por el juez penal de Santa Fe Nicolás Falkenberg, en el marco de una investigación judicial que en ese entonces era encabezada por los fiscales Martí y Apullán. Ambos solicitaron intervenir, el 29 de ese mes, el teléfono oficial tras detectar que existía el delito de “cohecho” entre el abonado de esa línea, que era propiedad de Pullaro y el exjefe de la Unidad Regional V, de Rafaela, Adrián Rodríguez.

Investigación

Esa misma investigación fue archivada por el fiscal Ezequiel Hernández, en enero de este año tras entender que de los diálogos interceptados  “no surgen conductas que pudieran haber sido contempladas dentro de la figura penal de cohecho”.

Por otro lado, Apullán y Martí fueron imputados por los fiscales rosarinos, Juliana González y Gustavo Ponce, por los delitos de “falsedad ideológica”, “incumplimiento de los deberes de funcionario público” y “abuso de autoridad”. Esa acusación fue porque los funcionarios judiciales, según los fiscales, mintieron al juez Falkenberg sobre el teléfono que iban a intervenir.