El Banco Nación, cuyo presidente es Javier González Fraga, se queda sin liquidez. Como solución transitoria, tomó un plazo fijo de Anses para fondearse durante 15 días, y a una tasa mayor de lo que solía pagar.

 

Para no quedarse sin plata (en la jerga bancaria, “liquidez”), el Banco de la Nación Argentina (BNA) tuvo que pedir auxilio a la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Como la premura provoca tasas altas, y a pesar que se trataba de una operación entre dos personas jurídicas del Estado Nacional, el BNA pagará 41,50% anual por hacerse de ese dinero durante 15 días.

La mayor partida fue por $ 4.315 millones. Además hubo otras menores: 300, 250 y 135 millones respectivamente. El dato llamativo es el plazo del préstamo: apenas dos semanas, lo que denota una absoluta falta de liquidez. “Esto es día a día”, admitió un directivo del BNA. “Una locura la tasa que pagamos, siempre ANSES nos cobraba 10 a 12 puntos menos que la tasa de mercado, pero ya no”, agregó.

La entidad más grande del sistema bancario, además estatal, tiene graves problemas de liquidez, sobre todo porque este año, y como parte de su acuerdo con el FMI, el Tesoro Nacional le llevará $ 40.000 millones:

Esta situación de fondo produce la toma de préstamos de corto plazo y alta tasa, como el que se acaba de adquirir con Anses. Y que, según distintas fuentes del BNA, no será el último.