El hombre tiene 52 años y es 5º dan en artes marciales. Está acusado de matar de dos balazos a Ezequiel Rafaelle tras una pelea a trompadas.

Un profesor de taekwondo de 52 años fue imputado y quedó en prisión preventiva. Es acusado del homicidio de Ezequiel Rafaelle, el joven taxista de 25 años asesinado de dos balazos en el abdomen. Fue el domingo a la mañana dentro del after de Balcarce 7 bis, clausurado el lunes por la Municipalidad.

Según la investigación, la víctima le habría reprochado al acusado una conducta desmedida y amenazante con los parroquianos. Esto por su condición de profesor de artes marciales. Lo que habría sido la mecha que encendió una pelea a golpes de puño y el posterior ataque letal.

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El acusado

Flavio José C. llegó ayer esposado a la sala 2 del Centro de Justicia Penal (CJP). Delgado, de estatura media, cabello corto y rostro demacrado, vestía una campera deportiva con capucha color gris claro con una inscripción circular en el dorsal.

Antes del inicio de la audiencia parlamentó con su abogado particular Nelson Flores. En un momento se reclinó un poco, despegó la espalda de la silla y se pudo distinguir la frase de la campera que lo identificaba como “profesor de taekwondo”. En la sala no había más público que un amigo del imputado, no así familiares de la víctima.

El hombre llegaba a esa instancia detenido y apuntado como el principal sospechoso de matar a Ezequiel Rafaelle el domingo a la mañana dentro del pequeño salón del after Oktubre, ubicado sobre calle Balcarce, a metros del cruce con Brown. Un espacio que, si bien la Municipalidad confirmó que esta habilitado y con los “papeles en regla” para funcionar como bar americano las 24 horas, los vecinos apuntaron como muy problemático.

Posición fiscal

La audiencia se inició cuando la jueza Melania Carrara cedió la palabra al fiscal de Homicidios Luis Schiappa Pietra, a cargo de la pesquisa. El funcionario, en base las evidencias y a por lo menos tres testigos, refrescó la secuencia y la mecánica del hecho.

Se le imputa haber dado muerte a Matías Rafaelle dentro del bar Oktubre el domingo 17 de marzo a las 7.50 cuando usted se encontraba en el bar y el dueño lo retiró porque ocasionaba molestias a los clientes. Pasados unos minutos regresó, pateó la puerta del lugar con el pretexto de buscar sus pertenencias y una vez adentro se tomó a golpes de puños con Matías, extrajo del pantalón un arma de fuego y efectuó alrededor de 6 detonaciones“, sintetizó el fiscal.

Tras esa hipótesis del caso, Schiappa Pietra recordó que “dos de los disparos impactaron en el abdomen de Rafaelle”. Luego, según el funcionario, el acusado “fue retenido por los parroquianos hasta la llegada de una Brigada Motorizada de la policía”. Rafaelle, falleció a las 18 del mismo día en el Hospital de Emergencias.

Para el fiscal la conducta de Flavio José C. se encuadra en la figura de homicidio agravado por el abuso de arma de fuego en concurso real con la portación de arma de uso civil. La defensa rechazó la calificación y solicitó el cambio de carátula por el homicidio simple tras recordar que el arma nunca fue hallada.

“No lo tengo claro”

En realidad es todo muy confuso lo que pasó, no fue así. Pero no lo tengo bien en claro. Lo que sí se es que no hice esta aberración. Nunca tuve un arma ni nada por el estilo. No entiendo cómo se me acusa de esto. Sinceramente no tengo claro como se dieron las cosas“, balbuceó el taekwondista a la hora de hablar.

Ante una pregunta de su abogado, reconoció haber estado en el bar el día del hecho, pero negó haber portado el arma homicida y escuchado disparos. El fiscal recogió el guante y le requirió que confirmara si había estado en la escena del crimen o se había retirado en algún momento. Entonces el imputado respondió afirmativamente.

Siempre estuve ahí. Estaba con la guitarra. Se la pasaban entre uno y otro. La agarraba gente que no sabía tocar. Entonces dije «basta» y la guardé en la funda. Cuando alguien agarra la guitarra hace cualquier cosa, no hace un acorde. Yo la rasco, pero le tengo respeto. Algunos hacían acordes, otros no“, explicó.

Más adelante el fiscal le preguntó si ya estaba amanecido cuando eso ocurría. “Adentro no se ve cuando amanece”, respondió el imputado. Dijo que había unas diez personas en el salón y que era la tercera vez que concurría, que no era un habitué.

Prisión preventiva

Cuando Schiappa Pietra solicitó la medida cautelar de prisión preventiva, enumeró las evidencias. Explicó el trabajo de la Brigada Motorizada a cargo de las primeras actuaciones y el contacto con el herido y el detenido. Durante la requisa del after se secuestró una guitarra tipo criolla negra propiedad del acusado y en uno de los bolsillos de la funda del instrumento se halló el resorte de un cargador y un recipiente de plástico negro con seis cartuchos intactos calibre 22.

También recordó el informe médico sobre el cuerpo de la víctima, en el cual se constataron golpes y una herida cortante en el occipital izquierdo, pero que no eran graves. Ese fue un indicio de la referida pelea que tuvo con la víctima. En esa revisión, los médicos advirtieron que el hombre tenía un fuerte aliente etílico. Igualmente, ese aspecto quedó sujeto al resultado que se obtenga de exámenes toxicológicos y de sangre.

Testigos

El titular de la pesquisa se concentró en los testimonios colectados en el lugar, coincidentes en el sentido de señalar al profesor de taekwondo como el homicida. “Son muy significativos. El dueño del lugar refirió que molestaba y “cargoseaba a distintos clientes” ostentando su condición de deportista.

El testigo dijo que la situación escaló en violencia con agresiones verbales y por eso le pidió a Flavio José C. que se retirara del local. “Primero accedió pero luego volvió porque quería buscar sus pertenencias. Pateó la puerta, lo dejaron entrar y discutió con varias personas. Pero la pelea se focalizó entre la víctima y el imputado, se agredieron a golpes de puño, y en un momento que Rafaelle tomó el control, el acusado sacó el arma de un bolsillo del pantalón y efectuó por los menos seis detonaciones. Vi que le pegó dos tiros en la panza”, narró el dueño del negocio.

Otros parroquianos complementaron esa versión. Uno de esos testimonios develó el principal reproche que le hizo Rafaelle al acusado antes de la pelea. “Matías tenía conocimientos de artes marciales. Entonces le dijo que esa no era la conducta apropiada de un profesor. La discusión siguió. Tanto que sos quinto dan (rango de instructor) y estás haciendo esto”, fue lo último que le recriminó el joven antes de la pelea.

Acordes si, tiros no

Para el fiscal no pareció verosímil el relato del acusado. “No se entiende que diga no acordarse de nada. O que distinga los acordes de una guitarra, si alguien sabe tocar o no, pero no escuche las detonaciones. También sabemos que el acusado tenía problemas con la adicción a la cocaína y el delito cometido es grave y encierra una pena importante”, argumentó Shchiappa Pietra, tras lo cual solicitó la prisión preventiva por el plazo máximo de ley (dos años).

La defensa rechazó la acusación. “Los hechos son confusos. Las evidencias refieren a una batahola en el local que no estaría habilitado y eran habituales. No se ve con claridad que mi cliente extrajera un arma entre sus ropas. Se habla de un cargador que secuestraron en la guitarra, pero no se encontró el arma”, indicó Flores.

Medida cautelar

Respecto a la medida cautelar, el abogado solicitó la morigeración bajo arresto domiciliario. “Es una persona con arraigo, sin antecedentes, tiene una profesión. Ofrecemos su domicilio, como garante a su madre y también un fianza además de que se le aplique una tobillera electrónica. Pero el fiscal replicó con un rechazo a esa propuesta.

La jueza avaló el encuadre legal de la Fiscalía en base a la plataforma fáctica y las evidencias, al entender que “sostienen holgadamente el delito y la tipificación”. Tras rechazar el alegato de la defensa, valoró los “testimonios concordantes de los testigos presenciales que vieron al acusado disparar a la víctima”.

Carrara hizo lugar a la media cautelar solicitada por el fiscal y ordenó la prisión preventiva por el plazo de ley a Flavio José C. “En este momento inicial queda muy claramente evidenciado la participación punible en el hecho investigado”, concluyó la magistrada.