Crece en Rosario el consumo problemático de sustancias

En uno de los sitios donde se aborda la cuestión se recibió en el último año un paciente por día. Ayer se inauguró un nuevo espacio.

Albergue transitorio para personas en tratamiento

“Más demandas y cada vez más complejas”, afirmó la titular de la Agencia de Prevención del Consumo de Drogas Cecilia Nieto, a la hora de hacer una evaluación. De hecho, la Casa Terapéutica Productiva, lleva un año funcionando y desde entonces recibió a razón de una derivación por cada día hábil del año.

La apuesta ahora es complementar la propuesta de la casa con el Hostal Asistido, un dispositivo con modalidad residencial con capacidad para 12 personas y que permitirá ofrecer un lugar donde pasar la noche. “Es un paso más, que además es parte de un proceso que estamos mirando muy de cerca para evaluar si este es el camino que hay que priorizar”, indicó Nieto.

Además de la red de centros de salud y hospitales, en Rosario la provincia trabaja a través de convenios con 14 organizaciones sociales que abordan la problemática desde diferentes modalidades. Ellas van desde centros de día hasta comunidades terapéuticas.

El incremento de la demanda y los pedidos de tratamiento, se vienen manifestando en todos los niveles. Apuntó que no se trata sólo de “un aumento cuantitativo”, sino de “situaciones cada vez más complejas, donde se evidencia la rotura de los vínculos familiares, el déficit habitacional y una realidad que con la crisis actual interpela todo el tiempo a los equipos”.

A diario

Ese incremento de la demanda se hizo palmario en el año de funcionamiento que lleva desde fines de 2017 la Casa Terapéutica Productiva. La que tiene sede en Santiago 726, y que es cogestionado entre Aprecod y el Grupo Cooperativo Communitas. Allí nuclea a un conjunto de cooperativas de trabajo de la ciudad. Sólo ese espacio recibió a lo largo de 12 meses a razón de una derivación por cada día hábil del año, sumando 269 personas.

Claramente, sumando 215, la mayoría fueron varones, otras 54 fueron mujeres y 25 eran adolescentes de menos de 18 años. Tanto este espacio, como otros dispositivos, funcionan articuladamente con 70 instituciones. Se contabilizan a lo largo del año un número constante de entre 90 y cien personas en tratamiento.

Para la responsable de la agencia de prevención, el aumento de la demanda “está vinculada a la crisis actual” y agregó: “Claramente aparee un desmembramiento de la clase trabajadora que se ha quedado sin empleo. De familias que han debido modificar sus hábitos, todo eso vinculado al consumos, produce un impacto muy fuerte”.

Es más, Nieto señaló que “son grupos familiares que mayoritariamente no eran usuarios de la red de salud pública porque tenían obra social y ahora se encuentra ante un escenario de incertidumbre y recorte económico que tienen una situación emocional de mucha fragilidad, que se agudiza y que se manifiesta en los consumos”.