Raúl Emilio Acosta

Este jueves 7 de marzo hizo su último discurso ante el Concejo Deliberante la nicoleña Mónica Fein. Es la primera mujer intendente y la última representante de una generación de socialistas universitarios que soñaban con el gobierno (socialista) desde el llano y las agrupaciones universitarias. Pura decantación, hace poco mas de 8 años surgió su nombre ante una discusión que ofertaba Lamberto, Zammarini y Ghirardi como sucesores de Lifschitz. El partido decidió que fuera la señora Mónica Fein. La insustituible ayuda radical, siempre prestos a estas componendas, sostuvo los votos necesarios. Antonio Bonfatti sería Gobernador después de posponer a Lifschitz (la fórmula “cantada era “Lifschitz /Barletta) pero Binner se opuso. Hoy todo eso es pasado.

LOS PROBLEMAS COMO AVALANCHAS

Hay una broma, con cierto humor negro, sobre los autos que se estrellan contra una columna. La broma consiste en decir que las columnas no respetan los semáforos y se cruzan en la mitad de la calzada. No hay modo de justificar el siniestro indicando a la columna como culpable. En Rosario, para algunos temas, la administración pretende eso.

LA ZONA ÁGATA GALIFFI

En la zona denominada “Pichincha” la administración soñó un Palermo Hollywood o un Palermo Soho, vaya uno a saber los sueños reales de la intendencia. No los dieron a conocer.

La cuestión es sencilla. Casas viejas compradas a bajo precio por m2, paredes de habitaciones que se quitan y el total es que, en poco mas de 4 años florecieron 60 boliches en 10 cuadras, cercanas a la mítica Estación Rosario Norte, el viejo barrio prostibulario con el reinado de Chicho Grande, Chicho Chico y Ágata y la prostitución y el rufianismo, como describiría un libro fundamental para los rosarigasinos (Prostitución y Rufianismo” de la dupla compuesta por Nicolás Zinni , el investigador, y Rafael Ielpi, el escritor).

La zona, con permisos municipales que así la habilitaron, se re convirtió. Florecieron bares y boliches de tapas. Un barrio sonoro y bullanguero. La juventud, “divino tesoro”, divirtiéndose en mitad de una crisis que allí no se nota.

UN BOTÓN DE MUESTRA

Nadie sabe si ésta es la ciudad que soñaban para el 2020 o el 2030. Nadie sabe qué sueña el socialismo en el Siglo XXI. Traen sueños viejos, del Siglo XX. El problema atropelló a la administración. Todos los vecinos se quejan de los mingitorios en los portales (los portales como mingitorios) los bocinazos, los trapitos, las habilitaciones bromatológicas (que no existen) y ahora, que la cuestión estalló, no saben cómo resolverla. No hablamos de droga, alcohol  ni prostitución, eso es novela…(ejem). La referencia es a una zona que se decidió sola, por fuera de cualquier planificación urbana y regional. Nada parece sencillo si no se previó. Esa es la cuestión.

Colofón: los propietarios de los boliches atornillan las mesas y las sillas a las veredas, para que no se las roben. Lo mismo hace el propietario del turístico bar El Cairo y el bar de los sicólogos: Pasaporte.

Esta es otra ciudad y esa visión nocturna y bullanguera no sirve a ningún plan proselitista porque nadie quiere decir: “venga a Pichincha donde la joda sigue viva”. Allí la única verdad es el bullicio.

Reflexión: las sillas en la vereda son una tentación, está claro, pero también una infracción y eso es mas claro todavía.

LA CIUDAD DEL YO NO FUI

No resulta fácil para la actual administración endilgarle a otras reparticiones, como con la violencia (el índice de muertos por crímenes no ha descendido) o con el tráfico de drogas, de las cuales se desentienden (como culpables). Para las autoridades municipales esas son hechos delictivos pero no de jurisdicción propia.

Tampoco resulta fácil sostener que es yerro de administraciones anteriores. Hace mas de 25 años que administra el mismo grupo político /  social / familiar. La ciudad crece como puede, no como debe. Como debería.

BOLETOS PASES Y ABONOS

El boleto urbano en Rosario cuesta 23.17 pero nadie compra un boleto. Una tarjeta, que administra el Banco Municipal de Rosario, con la correspondiente comisión por administración, los contratos laterales de tecnología aplicada, sumado a la incompatibilidad con la tarjeta SUBE pone a la ciudad en mitad de una isla.

Hace años que sostengo que el transporte mide el humor urbano y que este, el humor urbano, define elecciones. El precio del boleto no subirá hasta después del 16 de junio (excepto una disparada del dólar que enmascare el acuerdo con las empresas concesionarias)

El transporte cuesta, como en todas las ciudades serias del mundo civilizado, 1,20 u$s mas los subsidios donde se enmascara la ayuda del Estado. Acá hay subsidios sobre los subsidios, para llegar a un boleto accesible a los sueldos de los trabajadores.

Un precio inferior se resuelve con un transporte de inferior calidad. Lo que hay en Rosario en este año del 2019 es la mas alta calidad posible, pese a las quejas. Solo cabe ir empeorando, según la letra de la canción. Se repite. El transporte empeorará porque no tiene resolución sencilla. Lo complicado, lo complejo, lo dificultoso suele molestar a las intendencias que prefieren derivar. Alguien tiene la culpa. En otro lugar.

Una licitación del 2015 que se pasó al 2016, que se anunció en el 2017, que juran que se firmó en el 2018 y que en el 2019 no puede exhibirse sino como de “cumplimiento parcial”.

En buen romance: a la intendencia la atropelló el problema del transporte urbano de pasajeros.

La ciudad se extendió de un modo vago y no programado ; el tema abruma porque aumentaron las poblaciones y los barrios detrás de los barrios y, sin embargo, de 750 mil se bajó a 600 mil y en el 2019 solo 450.000 pasajes diarios registran las computadoras centrales. Aún sin resolver horarios picos y trasbordos. Ahora sin ticket papel ni comprobante. Nada. Edith Piaff cantaría “rien du rien” y se quejaría.

LA SOLTERÍA DE LA CULPA

La certeza que la culpa se va a quedar soltera, porque nadie se quiere casar con ella, es mas que un dicho. Atropellada por la inseguridad, las balaceras, las inflaciones, las discusiones con sus empleados (6 horas diarias, 30 horas semanales) donde pululan las familias y parientes cercanos del vecino dentro de los nombramientos, que incluyen especialistas en murgas, en versificación, en escuela de payasos y en especialistas para enseñar a andar en bicicleta (no es joda, son voluntarios en las plazas) la Municipalidad de Rosario debe resolver, mas allá de su inexplicable demora en convertirse en región (Región Rosario) si espera como hasta ahora, que los problemas ataquen para empezar a resolverlos. Tarde. ¿Se entiende?. Tarde.

EL DINERO Y LA FELICIDAD

Cuando me refiero a Municipalidad, como cuando digo “intendencia” tengo muy claro que es Ejecutivo mas Concejo Deliberante. Sin las mayorías circunstanciales, los distraídos silencios y las meras sonrisas complacientes muchas cosas no hubiesen sucedido.

Concesiones rarísimas, tanto en gastronomía como en alumbrados, alumbrados parciales, refacciones, bacheos, basura, relleno sanitario, estacionamiento vamos, hasta el arreglo de El Monumento.

Este año 25.000 millones están, como mínimo, a disposición de Rosario. Nadie pregunta sobre los presupuestos ejecutados. Ejecutados y no informados. Nadie se queja por una fiscalización que es del mismo signo. No hay gremio enojado con las designaciones. No hay concejales que planteen, con vehemencia, una ciudad diferente.

Estamos en Rosario. En mitad de la avenida hay un árbol, tal vez una columna, mejor una columna. El automóvil la choca y la choca. Como se sabe en “rosagasario” la culpa es de la columna, que no respeta los semáforos. Ciudad rara, che. Rarísima. Como si esto fuese poco el 38% directo de los votos a Gobernador salen de este padrón urbano,  incluídos “monos” y “pillines”.