Los pacientes atendidos tenían dolores similares a cuadros de gastroenteritis, supuestamente por consumir agua en mal estado. 

El supervisor de enfermería del hospital local, Daniel Cabanillas, dijo en declaraciones a la prensa que hubo muchos casos y “la mayoría había estado en el Cosquín Rock”.

“Están todos dados de alta”, dijo Cabanillas. “Ayer al mediodía se fueron los últimos. Nos llamó la atención; en otros años no pasó”, contó el médico.

Por otro lado, el intendente de Santa María de Punilla, Dardo Zanotti, aclaró que el agua que se consumió dentro del predio no era de red. Era provista por camiones cisterna contratados por la organización.

“No es agua de red. Se compra en cisternas. Se entregó de varias formas, en dispenser y puestos de hidratación”, explicó.

“Si hubo gente que tomó agua del río, esa es otra cosa”, señaló, al desligar responsabilidad sobre eventuales casos.

Por su parte, el productor y organizador del evento, José Palazzo, aseguró que trabajaron con “el mismo proveedor de los últimos seis años” y sostuvo que el agua que se brindó a los asistentes era “la misma que se toma en las oficinas de producción”.