“Me arruinaron la vida” dijo Adrián Rodríguez. La denuncia por supuestos “arreglos” en los ascensos policiales también había salpicado al ministro Pullaro.

La justicia santafesina desestimó este lunes la denuncia por presunto cohecho. Que pesaba contra el ex jefe de la URI y de la URV, Adrián Rodríguez. Y que salpicó al ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro.

Ambos quedaron en el ojo de la tormenta por una serie de escuchas telefónicas. Donde se sospechaba de supuestos “arreglos” en los ascensos policiales.

Rodríguez contabilizó 472 días para que, finalmente, se desestime dicha denuncia. Sin embargo, para el jefe policial, el daño ya estaba hecho.

“Me arruinó la vida a mí, a mi familia y seres queridos”, dijo Rodríquez esta mañana en una entrevista con LT10.

El ex funcionario policial recordó que fueron a buscarlo a la Unidad Regional V en Rafaela. Y lo sacaron de allí esposado, como “un narcotraficanete o pirata del asfalto”.

“¿Quién me devuelve mi vida desde aquel 9 de octubre que me fueron a buscar al mediodía?”, se preguntó.

Rodríguez aseguró que su anhelo era “llegar a comisario general e irme por la puerta grande”. “Sin embargo -continuó- la justicia lo vio así, me mandaron a detener, es un dolor muy grande”.

Ascensos

Rodríguez volvió a defenderse de las denuncias en su contra y fue enfático . “Nunca se me pasó por la cabeza, en 30 años de servicio, decir ‘hay que arreglar un ascenso’. Es muy fuerte esto, lo sufrí mucho”.

A la hora de evaluar las motivaciones de la denuncia penal en su contra, Rodríguez recordó que “siempre se habla de las manos negras de la policía”. Y atribuyó el tema a cuestiones de tinte político y electoral.

“Le quisieron pegar al ministro y me pegaron a mi también. El ministro (Pullaro) se quedó pero me fui yo”, se quejó. De todas maneras, resaltó la figura del titular de la cartera de Seguridad. En especial por estar “siempre presente” ante el personal policial.

“Me equivoqué muchas veces pero no soy un delincuente”, finalizó diciendo el ex jefe policial.