El incendio de un ducto de combustible que era saqueado este viernes por decenas de personas en México provocó al menos 66 muertos y 71 heridos.

 

“Lamento mucho la grave situación que se padece en Tlahuelilpan (centro) por la explosión de un ducto”, dijo el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a través de Twitter, poco antes de conocerse el número de víctimas.

“Llamo a todo el gobierno a prestar auxilio a la gente en el sitio”, agregó.

Una enorme llamarada y una columna gigantesca de humo se erigían sobre la zona de la explosión, en el estado central de Hidalgo.

En tanto, caravanas de ambulancias con personas quemadas a bordo atiborraron la noche del viernes clínicas y hospitales cercanos a la zona del incendio.