El Gobierno Nacional reglamentó mediante el decreto 16/2019 la nueva Ley de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células. La normativa había sido aprobada en julio de 2018.

La nueva reglamentación incluye varios cambios, entre los que se destaca que cualquier persona mayor de 18 años que no haya solicitado no ser donante, será considerada para la donación de sus órganos. De esta manera ya no será la familia del fallecido la responsable de autorizar la ablación de los órganos del familiar.

Por otra parte, el nombre que lleva la ley se desprende del caso Justina Lo Cane. Se trata de la niña de 12 años que falleció el 22 de noviembre de 2017, mientras aguardaba un trasplante de corazón en la Fundación Favaloro.

Apoyaron la flamante norma el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación, el Incucai (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante) –que será el organismo de aplicación de la ley-, y otras sociedades con injerencia en el ámbito de los trasplantes y la salud.

La aplicación de la ley considera los trasplantes de corazón, vasos, estructuras valvulares y otros tejidos cardiacos; pulmón; hígado; páncreas; intestino; riñón y uréter; tejidos del sistema osteoarticular y musculoesquelético; piel; córneas y esclera; tejidos del sistema nervioso periférico; membrana amniótica; células progenitoras hematopoyéticas.